𝟬𝟲𝟴 | h-happy b-birthday, Carl II
068. ┊໒ ⸼ 𝗖𝗛𝗔𝗣𝗧𝗘𝗥 𝗦𝗜𝗫𝗧𝗬-𝗘𝗜𝗚𝗛𝗧 ──
── 𝗁-𝗁𝖺𝗉𝗉𝗒 𝖻-𝖻𝗂𝗋𝗍𝗁𝖽𝖺𝗒, 𝖢𝖺𝗋𝗅 𝗅𝗅 🐝•˖* 📼 ☄️
(comenten y voten o lloro)
Cerre mis ojos, preparándome para morir. Lo estaba, ya lo estaba. Tome una bocanada de aire, y sentí el bate venir en mi dirección
Si, este es el fin. Mi fin . . . o eso creí.
El gran golpe con el bate nunca llego a mi como lo había pensado, yo no sentía nada, no dolía. ¿Acaso así era la muerte? ¿Simplemente Negan dió un golpe limpio y morí de repente?
No, nada era tan simple en la vida, y esto tampoco.
Mi mente comenzó a analizar cada fracción de lo ocurrido, que no era mucho. Yo grite tan alto como pude cuando supe que Negan planeaba matar a Glenn, el ordeno que nadie se moviera y yo iba a morir por repetidos golpes en la cabeza.
¿Real o no real?
El claro sonido del bate venir en mi dirección era real. Incluso pude sentir el viento ondear mi cabello, y el mismo hacer que mi herida en el ojo doliera...pero el golpe nunca llego a mi, ¿o acaso si lo hizo?
¿Real o no real?
No real; el golpe nunca llego a mi. Yo no sentí el golpe contra mi cráneo, yo había sentido algo totalmente diferente, había sentido dos manos empujándome hacia un lado, haciéndome caer y luego solo mi mejilla golpeo contra el frío suelo.
yo estaba viva . . .
No recibí un golpe, fue un empujón.
Apoyé mis dos manos en el suelo, aferrándome a este para tratar de mantener el equilibrio. Luego, comencé a tocar mi cabeza, para así verificar que de pronto yo no hubiera obtenido el superpoder de ser tolerante al dolor.
Me percate que no había sangre, es decir, solo había la que emano de mi ojo gracias al corte que me propició Emma, pero fuera de eso, nada.
Una pequeña sonrisa de victoria se esbozó en mi rostro, y me di cuenta de algo. Esta feliz de estar viva, estaba feliz de no haber muerto, estaba feliz porque sabía que posiblemente volvería a Alexandria, que vería otra vez a mi pequeña Judith decirme mamá y marcar territorio conmigo cada vez que alguien se me acerque; que volvería a ver a Enid, que volvería a entrar a mi preciosa casa, junto a Glenn, Maggie, Beth, que tendríamos un noche donde pondríamos el mismo viejo disco de música y empezaríamos a bailar al mismo estilo de Meredith y Cristina.
Yo estaba a punto de correr a los brazos de Carl, o de John, él que estuviera más cerca, incluso de ambos, pues quería sentir mi hogar luego de todo esto, quería sentir protección y confort en estos momentos, sin embargo, la realidad me tiro encima un baldazo de agua helada, regresandome a la fría y desolada noche de terror organizada por los salvadores.
El grito desgarrador que salió de la garganta de Maggie me quebro antes que nada, paso por cada parte de mi, erizando mi piel y quebrandome por dentro de pies a cabeza.
nunca olvidare aquel grito . . .
Aún no era consciente de que pasa, pues no lo había visto, pero sabía que dolería un montón, y marcaría mi vida para siempre.
Ahí giré a ver que pasaba, es entonces cuando una oleada de dolor intenso vino de repente. Sin previo aviso, mis manos comenzaron a temblar como nunca antes las había visto, también las lágrimas comenzaron a formarse, escurriendo por todo mi rostro como si fueran dos fuentes interminables de agua. Al mismo tiempo, mis piernas comenzaron a fallar, parecieran que eras dos palitos débiles que se romperían si me soportaban por más tiempo; mi respiraron comenzó a ser cada vez más rápida, mis pulmones estaban a punto de explotar. Mi corazón palpitaba con fuerza, y se saldría de mi pecho en cualquier instante.
Quise ser otra vez yo, quería morir en verdad, no quería ver ni sentir esto. Quise avanzar como podía a pensar que estaba agotada, quise volver a ponerme ahí...y si no fuera porque dos brazos me rodearon y me impidieron ir, lo hubiera hecho, aunque ya no había vuelta atrás, ya no se podía resolver esto por más que quisiera, no había nada que pudiera hacer para salvarle la vida.
Esto era más que real.
Solté un grito que desgarro mi garganta, mientras era sostenida completamente por Dennis, que no sé como había hecho para llegar hasta aquí, pero lo había hecho, había llegado a mi rescate. Si no fuera por él, estaría tirada en el suelo en posición fetal y llorando como una bebe.
No podía creer lo que había pasado, pero sabía que era real. Sabía que ella me había salvado.
Algunas estrellas brillan, otras simplemente se caen, pero también estan las que mueren para darle su luz a otras . . .
Beth era un estrella.
Mi vista no podía despegarse de su cabeza, la cual ahora estaba destrozada por un lado, y los mechones rubios que tanto amo, estaban siendo pintados de rojo.
Ella había caído al suelo de rodillas por el impacto del golpe, pero aún así, erra no miraba a Negan, no con odio ni anda por el estilo, ni siquiera lo miraba, pero tampoco miraba a su hermana, no miraba a Glenn, ella me miraba a mi. Beth intentaba poner la mejor cara, una de tranquilidad, e intentaba mantener le equilibrio a pesar de todo
─ N-Negan...detente....p-por favor... ─supliqué entre lloriqueos.
Levántate Beth, por favor . . .
La vi abrir y cerrar la boca un par de veces, se le dificultaba hablar, pero aún así intentaba hacerlo.
─ N-no te culpes...Sam...t-tú... se tan brillante como las estrellas...y Maggie....
─ ¡Wow! ¡Parece que la rubia quiere hablar! ─se comenzó a burlarse Emma, soltando carcajadas como si esto fuera un función de circo divertida.
Negan antes de pretender dar otro golpe, giro a vernos y decir;
─ Se que les duele, y lo lamento enserio. Pero este grupo es suicida. Primero iba a morir el chino, luego pasaron ese destino a mi querida Mara y ahora a ella...de quien no sé su nombres, pero tampoco me interesa, pero sigamos con el show, amigos, ¡Sin excepciones!
Apenas terminó de decir eso, volvió a aferrar ambas manos a su bate, girando sobre sus talones y propiciándole otro golpe a Beth, y luego otro, y otro, reduciéndola poco a poco a nada, simplemente un charco de sangre que el seguía golpeando.
Por cada golpe que daba, había un grito de suplica de mi, salían sin parar, aunque sabía que no se podía arreglar esto, necesitaba que pare, pero Negan no lo hacia, y más gritos salían de mi, cada uno más doloroso que el anterior, y finalmente termine por caer al suelo.
Dennis lo hizo conmigo, cayó conmigo. Él me abrazaba, mientras susurraba cosas a mi oído, frases que no podía conectar, no entendía nada de lo que me decía, porque mi mente estaba tan nublada, y mi mirada no se apartaba del cuerpo sin vida de Beth, y no porque yo no quería hacerlo, si no porque no podía.
¿Porque todo aquel que conozco me abandona o se muere?
Aunque resultaba irreal creer que ella ya no estaba con vida; no podía creer que sus ojos ya no emanarían aquel brillo que todos amábamos, que ya no escucharía su risa por las mañanas mientras hacia el desayuno o el aseo, que ya no escucharía sus consejos, o que tampoco volvería a probar el sabor de su comida. No podía concebir que no iba a volver a tener a mi mejor amiga, a mi hermana, a mi maestra...que no la volvería a tener a ella.
Beth había muerto, y yo estaba viva, y lo estaría por
mucho tiempo más, pero ahora sin ella.
─ D-Dennis...h-haz que pare...─pedí en un susurró, con la voz cortada, mientras él trataba de hacer que yo giré para no seguir viendo aquello, pero me resistía ─, por favor, Dennis haz que pare.
─ Él no me hace caso. ─murmuró.
─ Hablo del dolor. Necesito que pare.
Comenzó a abrazarme con mucha fuerza, dejando caricias en mis manos para evitar que me lastime a mi misma clavando mis uñas en mis palmas.
Todo parecía una mentira, pero no lo era. Esto era la maldita realidad de la que ya me encontraba muy harta. Estaba casada del maldito destino. Estaba cansada de seguir perdiendo a la gente que amo. Estaba cansada de seguir luchando por un mundo de mierda que parece no querer mejorar.
─ ¡Son tan cobardes! ─gritó Negan, mientras seguía golpeando prácticamente... nada, solo un charco de sangre, pero lo hacía con tantas ganas ─. ¡Apenas estoy comenzando!
De pronto, él paró por unos segundos, girando a verme.
Mientras yo me encontraba en el piso, destrozada por fuera y por dentro, cansada tanto mental como físicamente. Y mentiría si dijera que no pensaba en nada, que mi mente había quedado en blanco, porque eso sería mejor.
Dentro de mí, como un bucle, sonaba el grito de Maggie, y la escena de Beth dando sus últimas palabras...y luego Negan destruyendo su cráneo. Todo eso una y otra vez, era un ciclo que parecía no acabar.
─ Se que esto te debe doler ─comenzó a decir, y apenas podía concentrarme en sus palabras, en mi cabeza se escuchaba más altos los sollozos de Maggie ─. Pero yo le debía algo a tu pequeña tu, la pelirroja hermosa y noble que ayudo a una familia, dando todos sus recursos, y que luego se fue con apenas una botella de agua y poco más.
Aún recuerdo aquel día.
─ Mara, no te iba a matar. De todas formas la rubia iba a estirar la pata...o perder el cráneo, creo que es más conveniente.
─ B-basta...por favor... ─pedí, mirándolo fijamente, pero esta vez con odio intenso ─ ¡Basta ya!
─ Yo no te iba a matar, ya lo dije, todos lo escucharon... ─comenzó a decir como si nada en medio de mis gritos de suplica para que ya nos deje en paz luego de quitarnos mucho en una sola noche ─, ¡Pero ya para de gritar, carajo! ¿No ves que Lucille esta sedienta? ¡El un bate vampiro!
El sacudió su bate en mi dirección, haciendo que la sangré que había en este me salpicara, llegando a mis manos, rostro y ropa...la sangre de Beth, la de Abraham...de personas que consideraba mi familia, y que ahora no estaban.
Negan volvió a girar, para desquitarse un poco más golpeando la nada, solo golpeaba sangre, pero ese hombre no tenía limites, seguía una y otra vez, sin parar.
Mientras yo sollozaba, lo seguía haciendo, no sabía si es dolor algun día se iría, si terminaría. No sabía como volvería a ver a Maggie a la cara luego que su hermana muriera por mi culpa.
─ ¿Fue tan malo el chiste? ─preguntó Negan con burla.
─ Voy a matarte. ─escuche que Rick soltó.
Giré a ver a Negan, quien tomó al mayor Grimes del brazo, llevándolo bruscamente hacia la caravana, y luego, se perdió entre la oscuridad de la noche.
No pasaron ni dos minutos desde que ellos se fueron, y ella llego. No sabía si podría soportarla a ella esta noche.
─ Si, tu acto de enamorado ya termino, Dennis ─soltó Emma, llegando a nuestro lado, separandonos con fuerza ─. Anda, suéltala ya.
─ Tengo inmunidad aquí, Emma. ─puntualizó Dennis con furia, queriendo volver a mi luego que ella nos hubiera separado.
─ No tendras eso por mucho tiempo, cuando él sepa que tú amor de la infancia regreso. Por cierto ─la pelirroja miró a los salvadores ─. Que nadie se mueva, y quien lo haga, un balazo en la cabeza. Ir a hablar con ella.
De inmediato, Carl, papá y tío Merle quisieron levantarse para impedir que Emma me lleve, pero de fueron apuntados con armas de parte de los salvadores, así que les murmuré un "Esta bien".
aunque no lo estaba . . .
Emma me guió hasta detrás de unos vehículos, un poco de lejos de donde mi grupo se encontraba. Me invito a sentarme en la parte trasera de una de las camionetas, pero me negué, así que ella solo se encogió de hombros y se sentó con normalidad.
─ ¿Te acuerdas cuando trepabas los árboles y yo me quedaba abajo con el Jesús en la boca? ─comenzó a decir como si nada, mirando el cielo estrellado con melancolía, una que no creía en lo absoluto, no luego de hoy.
Ella comenzaba a hablar conmigo como si no estuviera con Negan, como si fuéramos amigas de años.
─ Si ─respondí, mirándola sin poder creer aún que en algún punto de mi vida yo la llegue a querer más que a nada ─ ¿Y tu te acuerdas cuando me hiciste un corte en el rostro?
─ Hey ─me miro con total indignación, señalándome con el indicé ─, tu cicatriz será igual a la de Scar, me debes agradecer, era uno de tus personajes favoritos.
─ No hables de mí como si me conocieras, porque no lo haces ─brame con odio, secándome las lágrimas y mirándola con furia ─. No se que te llevo a ser así, no sé cómo terminaste aquí, no sé que tuviste que perder para llegar a esto, pero me dañaste, y estas con alguien que daño a mi familia. Así que no descansare hasta verme muerta, Emma.
─ Que dulce eres, hermanita.
─ No eres mi hermana, nunca lo fuiste. ─respondí, tragando saliva y comenzando a mirar mis manos, y tratando de limpiarme la sangre que había en esta, además, evitando soltar quejidos dolor por las heridas que tenía en la misma.
Emma había guardado silencio por unos minutos, y luego dijo:
─ Lo sabías.
─ No ─negué ─, pero me lo acabas de confirmar.
Recordé el día en que supe que nosotros no éramos una familia normal, el día en que me di cuenta que mi familia ocultaban secretos detrás de aquellos rostros.
yo era pequeña, pero no estupida.
Yo no quería que fuera así, yo no quería que ella lo confirmara, pero eso solo traía más dolor, saber que compartía sangre con Emma, y que ella hizo esto, dolía como la mierda.
Tal vez antes de esto hubiera sido la niña más dichosa de la tierra, hubiera saltado en un pie y hubiera hecho una fiesta por esto, pero ahora no.
─ La carta de mi padre, la manera en la que te odio mi abuelo cuando te conoció, porque desapareciste de repente y las excusas de mi abuela...los apodos que usabas, los que decías que usaban contigo antes. Sabía que pertenecias a mi familia, pero no sabía que eras. Un tiempo empecé a pensar que eras mi madre, pero las fechas no coincidían. Y luego pasó esto.
Explique.
─ Supongo que esta conversación acabo. ─soltó, poniéndose de otra forma.
─ Espero nunca más hablarte, a menos que sea para decirte cuales son tus últimas palabras ─amenacé ─. Aunque no te pienso darte ese privilegio.
─ Que amable, Samara Potter.
─ Dixon, mi apellido es Dixon.
LA PUERTA DE LA CARAVANA SE ABRIÓ, y observamos cómo primero Rick cayó al suelo apenas salió; lo habían empujado desde dentro, y detrás de él bajó Negan, quien lo tomó del brazo, llevándolo a rastras hasta el medio de nosotros, para finalmente tirarlo como si fuera un trapo viejo que va a la basura.
Solté un suspiro. Desde que Emma me había vuelto a dejar junto a mi grupo, mi mirada no se había despegado de aquel charco de sangre, mi mirada no se había despegado del cuerpo de Beth.
─ ¡Llegamos! ─soltó Negan, mientras aún éramos rodeados por su gente.
La niebla inundaba el lugar, haciendo que todos los salvadores aquí dieran miedo. Parecía que el clima era el perfecto para ambientar una buena película de terror, de la cual nosotros éramos protagonistas.
El sol había aparecido por detrás de los árboles; sí, eso era lo único que había cambiado, lo demás era igual, la misma mierda: seguíamos aquí.
─ Rick ─llamó ─, ¿sabes por qué dimos ese paseo?
Él no respondió, solo pasó su mirada por todos nosotros.
─ ¡Respóndeme cuando te hable!
─ Está bien...
─ Hicimos ese paseo por la forma en la que me miraste. Quería cambiar eso, quería que entendieras. Pero me sigues mirando de la misma ¡maldita manera!, como si hubiera escupido en tu comida. Y eso no va a funcionar, así que... ─se puso de cuclillas, hasta llegar a su altura ─ ¿te doy otra oportunidad?
─ S-si...s-si...─titubeo Rick.
Él le dio palmaditas en su espalda, y luego se levantó con una maldita sonrisa.
─ Muy bien, excelente. Aquí va, ¡el juego final del día! ─gritó con regocijo ─. Lo que hagas a continuación decidirá si este día de mierda se convierte en su... ¡último día de mierda! O solo en un día de mierda más. Apunten a la cabeza de todos, claro, menos a la de mi queridísima Mara.
Apenas dio aquella orden, sus hombres se acercaron a cada uno de los miembros de mi grupo, quedando a sus espaldas y apuntando a sus nucas. Pero tal y como él lo había mandado, no en la mía.
Por primera vez luego de eso, miré a Carl, miré a John, a Glenn, a papá, a tío Merle y a los demás ser apuntados por armas que en cualquier momento pueden disparar... Juro que podía quebrarme aquí mismo frente a todos, pero no le daría la satisfacción a Negan ni a Emma de verme así.
Tomé una bocanada de aire e hice hasta lo imposible para no largarme a llorar.
─ Mara, hija mía ─soltó Negan con alegría ─. Como los miras, seguro quieres ser parte del juego con ellos, pero no quiero que te disparen, porque... ¡Pum! ─intento simular el sonido de una explosión ─. Tu cabeza explote y haga un reguero... ¡Bien feo!
Él siguió riéndose.
─ Ven, muchacho ─señaló a Carl, y mi corazón se volvió a romper, si eso era humanamente posible ─. Ven aquí.
─ Por favor... para... no te atrevas... ─
Carl giró a verme, murmurando un "estaré bien, amor".
─ ¿Tu novio? ─me giró a ver. ¿En serio, Mara? Bueno, no juzgaré tus pésimos gustos con los hombres. Veo que eres muy importante para esta gente, ¿no? Una se mató por ti; los demás querían protegerte cada vez que intentábamos algo contra ti... Sí que esta gente te ama, y yo también, por eso no te están apuntando. Bueno, antes que me dispare a mí mismo por estas cursilerías, comencemos. ¿Cuál es tu nombre?
─ Carl.
─ Bien, Carl. ¿Eres zoncato? ─preguntó, comenzando a tomar un cinturón que tenía.
─ ¿Que si soy qué?
─ ¿Eres zurdo? ─replanteo su pregunta.
─ No.
─ Bien ─asintió Negan, comenzando a ajustar el cinturón en el brazo izquierdo de Carl. ¿Eso te duele?
─ No. ─respondió Carl, desafiante.
─ ¿Seguro? ─inquirió con burla ─. Por qué debería. Bien, acuéstate, chico. Junto a él. Abre tus alas. ─tomó su sombrero y se lo quitó, para luego tirarlo por los aires.
Carl se recostó boca abajo junto a su padre.
─ ¡Emma! ─llamó Negan. ¿Tienes marcador?
─ Pues claro. ─respondió ella, sacando el objeto de su bolsillo, para luego lanzarlo hasta él, quien lo atrapó y destapó cuando estuvo entre sus manos.
Se puso en cuclillas.
─ Perdóname, chico ─se disculpó él de antemano ─. Esto será más frío que el escroto de un esquimal. De hecho, será como si el esquimal sacara su escroto y te lo arrastrara por el antebrazo.
Él comenzó a dibujar una línea en el brazo de Carl, rodeándolo por completo.
─ Así será más fácil, créeme.
─ ¡Basta! ─chillé
─Cállate, cariño ─pidió Negan como si nada, para después mirar a Rick ─. Quiero que tomes el hacha y le cortes el brazo izquierdo a tu hijo, justo en la línea. Sí... ya sé, necesitas procesarlo un poco, pero aún así, necesito que lo hagas. O todos tus amigos morirán... menos Mara, claro está. Ella se puede convertir en la reina de este lugar.
─ Sería más una princesa. ─corrigió Emma, haciendo alusión a que ella es "la reina" de este sitio.
─ No tienes que hacer eso, señor equis ─dije, haciéndolo quedar congelado por unos segundos; incluso puedo jurar que tuvo un pequeño déjà vu del pasado, de nuestro pasado ─, ya lo entendimos. Basta, por favor, hazlo por mí, yo de pequeña, aquella que te ayudó. Aquella que te dijo que no eras malo.
─ Mara, Mara, Mara ─negó mientras decía mi nombre ─, cállate antes que te lleve al santuario y te encierre en una celda para que aprendas a cerrar la boca ─me amenazó ─. Es que el problema es que tú entendiste, y tal vez los demás también... pero Rick no lo ha hecho. Bien, necesitaré un corte limpio. Sé que sonará retorcido, pero necesito que lo hagas en cortes como si fuera una rebanada de salame. Un solo golpe seco a 45°, algo que podamos remendar. Tenemos un buen doctor; tu hijo estará bien. Probablemente. Rick... tienes que hacerlo ahora, ya mismo. O... yo aplastaré el cráneo de tu hijo.
Otra vez sentía que mis manos temblaban, que el aire me faltaba. Necesitaba que esto terminase, que Negan no hiciera nada más, pero él está dispuesto a seguir arrebatándonos cosas.
─ Negan, por favor... No le hagas daño... ¿Me quieres aquí contigo? ¿En tu reinado? ─inquirí. Bien, lo haré, pero ya déjalo.
─ Cállate, cariño, ahora no estoy hablando contigo. Respeta a tus mayores, carajo ─me hizo callar ─. Rick, toma el hacha.
Él no lo hizo, no se movió ni un poco.
─ ¡No tomar una decisión es una gran decisión! ─gritó Negan ─. ¿En serio quieres ver morir a esta gente? Porque lo harás, verás hasta la última gota de sangre. Dios mío, ¿me obligarás a contar? ¡Bien! ¡Ganaste ¡Me harás contar! ¡Tres!
─ ¡Basta! ─grité ─ ¡Yo, yo me ofrezco! ¡Pero ya déjalos! ¡Por favor!
─ ¡Dos!
Esta vez Negan no me miraba a mí, se concentró en Rick.
─ Ahora se termina.
─ Hazlo, papá... ─escuché decir a Carl.
Rick levantó el hacha, dispuesto a hacerlo; sus manos temblaban y lloriqueaba. Soltó un grito y estaba a punto de cortar el brazo de su hijo, pero el llamado de Negan lo hizo detenerse.
─ Rick. Responderán a mí, se abastecen para mí, me pertenecen a mí. ¿Verdad? ─el mayor de los Grimes comenzó a asentir repetidas veces, pero Negan tomó su rostro con brusquedad ─. ¡Responde cuando te hablo! ¡Respóndanme! ¡Se abastecen para mí!
─ Nos abastecemos para ti. ─repitió.
─ ¡Me pertenecen a mí! ¿¡Verdad!?
─ S-si... Sí.
─ Bien, bien. Y esa... ─señaló el rostro del señor Grimes ─, esa es la mirada que quería ver. Lo logramos, todos nosotros, juntos. Incluso los que murieron. Demonios, ¡ellos sí se merecen el premio al sacrificio! ¡Este día fue el más productivo de sus vidas! Solo espero que, por el bien de ustedes, ahora lo comprendan. Que se dieran cuenta de cómo funcionan las cosas. Nada será igual. Lo que sea que tenían planeado, ahora se terminó. ¡Emma! ¡Lo llevaremos! ─apuntó a mi padre.
─ ¡No, no, no! ─grité mientras veía cómo tomaban a papá por los brazos y se lo llevaban a la fuerza ─ ¡Negan, ya! ¡No te lo lleves! ¡Papá
─ Tranquila, dragón. ─lo vi gesticular con los labios.
─ ¡Pero yo quiero llevarme también al chino! ─exclamó Emma como niña caprichosa, pero antes que Negan responda algo, ella misma lo hizo ─. No, tengo planeada otra cosa, continúa.
¿Que?
─ Bien, entonces, ¡Sean todos bienvenidos a este nuevo comienzo, imbéciles! ─vociferó ─. Les dejaré una camioneta; úsenla para buscar las provisiones que traerán para mí. Volveremos por la primera ofrenda en una semana. Hasta entonces, ¡adiós!
Emma lanzó un beso al aire y agitó su mano en forma de despedida, yéndose detrás de Negan.
Poco a poco, los salvadores se fueron retirando, dejándonos a nosotros sumergidos en el dolor, en el sufrimiento, quietos sin decir nada mientras iban desapareciendo en sus vehículos.
Mis manos comenzaron a temblar, y mis ojos volvieron a llenarse de lágrimas, y mi cabeza siguió doliendo. A pesar de mi nublada vista, lograba ver a Gleen tomando la mano de Maggie, siendo esta última quien aferraba su mano libre al suelo, sollozando.
De un momento al otro, y cuando el último de los salvadores se fue, vi a Maggie soltar el agarre de su esposo e intentar levantarse con las pocas fuerzas que tenía. Vaciló un par de veces, pero luego Glenn la ayudó.
Yo me levanté y quise acercarme.
─ No, Sam. ─me dijo, y yo quedé quieta, muy quieta.
─ Cariño ─dijo Glenn en voz baja y con preocupación ─. Debemos llevarte a Hilltop.
─ Sí, debemos hacerlo, Maggie. ─añadió Rick, levantándose del suelo para acercarse a la Rhee.
─ No, ustedes deben prepararse. ─respondió, acercándose al cuerpo de Beth.
─ ¿Para qué?
─ Para ir a pelear.
─ Ellos tienen a Daryl, tienen más hombres. Tienen un ejército. Nos matarían a todos.
─ Entonces vuelvan, que los demás lo hagan contigo. Iré a Hilltop sola ─se volvió a zafar del agarre de Glenn ─. ¡Tengo que hacerlo! Ustedes tienen que ir a Alexandria. ¡Ustedes estaban aquí afuera por mí!
Comenzó a llorar.
─ Necesito que regresen, no quiero que estén aquí... No puedo dejar que sigan aquí afuera... Yo... necesito que vuelvan.
Comencé a llorar, aferrando mis manos al piso en un intento de que se calmen.
Los demás, por su parte, comenzaron a ayudar a Maggie, a Sasha y a Rosita, comenzando a cargar el cuerpo de Beth y de Abraham.
─ Sam, tenemos que irnos. ─la voz de John me sacó de mis pensamientos y ahí me di cuenta de que todos ya se habían subido a la caravana.
─ N-no puedo...
─ Por favor, vámonos. Necesitan atenderte. ─volvió a pedir.
─ No lo entiendes, m-mis piernas... m-mis manos no paran de temblar...
─ Venga, yo te... ¡Samara!
Fue lo último que escuché. El dolor fue más grande que mi cuerpo.
▬▬AUTHOR'S NOTE
Hola gente, ¿Que tal les parecio?
¿Apreciación de Dennis?
¿De Emma?
¿O de este Negan?
¡Quiero leer sus opiniones!
Bueno, aquí explicación que nadie me pidio pero basicamente por esa y unas razones más cree el fin:
No se si ustedes estuvieron en la epoca en que comenzaron a "cancelar" a Maggie porque decían que no le importaba su hermana, y que luego de la prisión solo se preocupo por Glenn y bla bla bla, ¡Basura!. Así que para remediar todo eso en mi bella cabeza, cree eso, para hacer sentir que a Maggie LE IMPORTA MUCHO SU HERMANA, así que ahora su venganza no será por Glenn, como en la serie original, si no que sera por Beth.
Sip, eso es todo.
En fin, no se porque aunque lo anuncie por todos lados, no me creían que Glenn quedaría vivo, pero bueno, aquí lo tiene, el primer cap de este acto.
Me temo decirles que tal vez el proximo cap me demore poco más de una semana, es que estoy algo ocupada...so, esperen.
pdta 1: ¿alguien sabe hacer portadas?. Quiero cambiar la de Counting stars.
pdta 2: tengo un fin de Harry potter llamado Runaway y un fic de Teen Wolf, si serían tan amables de darle amor <333
─ With love, Lucy Rhee.
─ palabras; 4390.
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