vi. Angry and Wolf Issues.
CAPÍTULO VI: ANGRY AND WOLF ISSUES.
PARÍS ESTÁ INQUIETA POR EL PARTIDO DE HOY, le gusta la competitividad, el juego rudo y la emoción que siente al ver a todos esos jugadores apuestos luchar entre ellos por la victoria del partido. Sin embargo, se siente un poco asustada aún con el asunto de Liam. No han hablado mucho después de la persecución por el bosque y eso le está molestando. Ella le ha contado a Holly lo sucedido (omitiendo los detalles sobrenaturales) y el consejo de la castaña fue que le diera algo de tiempo, que no lo sofocara.
Así que en clase de francés antes de salir, la profesora la empareja con Liam para que lean un poema del libro escogido para la clase. Su maestra sabe que Paris es buena para su materia (es decir, tiene ese nombre) pero Liam tiene algunos problemas. Es lo más lógico.
Pero la rubia quiere tirarse por la ventana, ¿ella ya ha mencionado su odio a la incomodidad?
Los asientos de Liam y Paris se juntan ruidosamente con los del resto de su clase y abren el poema en el pequeño libro, siguiendo la indicación de su maestra de leer la línea número veintiuno. Paris consigue leer rápidamente y se maldice por dentro.
—Creo que deberías leer, yo intentaré traducir. —las palabras de Liam llenan los oídos de la rubia, quien asiente sonriendo,
—De acuerdo. —la chica se aclara la garganta y se prepara, recordando la práctica del idioma que ha tenido en los viajes que ha hecho junto a su mamá:—"Cet amour guetté
Parce que nous le guettons
Traqué blessé piétiné achevé nié oublié
Parce que nous l'avons traqué blessé piétiné achevé nié oublié
Cet amour tout entier
Si vivant encore
Et tout ensoleillé
C'est le tien
C'est le mien".
Los ojos de Paris y los de Liam se encuentran por un instante, y ella se pregunta si lo ha entendido pero la respuesta no se demora en ser contestada al notar el ligero rubor en las mejillas del chico.
—Liam.
— ¿Sí?
—En serio lamento haberte mentido, pero era necesario.
El chico asiente. —Lo entiendo, está bien. No debí llamarte mentirosa, lo siento por eso.
—No importa, todo olvidado.
Ambos adolescentes sonríen, quitando la pequeña molestia de su pecho. — ¿Irás al partido? —pregunta Liam, tímido.
—Por supuesto, no me lo perdería por nada. —le responde. — ¿Contra qué escuela jugarán?
Una mueca aparece en el rostro del castaño, bajando un poco su ánimo. —Davenfort Prep. Es mi anterior escuela.
—Oh vaya. —dice Paris sin saber qué decir realmente, lo más seguro es que Liam explote contra los chicos del equipo contrario, pero eso no podría suceder. —Oye, intenta no fijarte en ellos. Si te provocan, ignóralos. Nada de lo que digan es verdad, ese era el antiguo tú, puedes hacer borrón y cuenta nueva.
Liam se encoge de hombros. —Sí, bueno. No creo que me lo dejen tan fácil.
Paris muerde su labio inferior, algo indecisa de lo que hará a continuación. Observa el reloj y coge su mochila, lista para irse. —Bueno, si ignorarlos no sirve, fíjate en otra cosa al momento de jugar...Bueno, además de en anotar puntos.
El chico la observa confundido. — ¿En qué?
La rubia se acerca ágilmente hasta la oreja de Liam, con su corazón palpitando con fuerza. —En mí, tal vez. —dice y le da un rápido beso en la mejilla, acertando que el timbre suena en ese momento. —Nos vemos más tarde, Liam.
El cabello de Paris flota mientras camina hasta Holly, quien levanta la vista de su teléfono con una mirada extraña al ver la sonrisa amenazando con salir a relucir en el rostro de su amiga. — ¿Qué sucede contigo?
Paris se encoge de hombros, suspirando soñadoramente. —Tuve un acercamiento con Liam hoy en clase. Fue tan lindo. Besé su mejilla.
La castaña se sorprende ante la respuesta de su amiga, mientras van al salón de arte para su última clase del día. — ¿Quieres decirme que tú, Paris Stilinski, que básicamente eres una rompecorazones, quien le baja el ego a los chicos de último año cuando te piden salir con ellos y hace suspirar a algunas chicas... ¿estás realmente emocionada por un beso en la mejilla?
Entran al salón y rápidamente se sientan en butacas continuas. —Sí.
Holly asiente, riéndose suavemente de la situación.
Cuando todo el mundo ha entregado la pintura que debían hacer, Paris y Holly salen de las instalaciones, charlando hasta que se encuentran con Mason (el mejor amigo de Liam) observando un punto fijo con preocupación.
Holliday pone su mano en el hombro del chico, dándole una sonrisa. —Hola Mason, ¿estás bien?
El moreno frunce sus labios mientras les indica a las chicas lo que está pasando. —Liam está cometiendo una locura.
A la mención del chico, Paris pone sus ojos en el muchacho de ojos azules y otro chico alto que baja del autobús de Davenfort Prep. Los tres adolescentes están lo suficientemente cerca para escuchar las palabras de Liam, la rubia nota que su medio hermano y Scott están cerca por si las cosas se salen de control.
—Quería decir...—la tensión se nota en el ambiente, los ojos del chico adversario resaltan con algo de molestia. — Buen juego.
La mano de Liam se alza en señal de querer paz entre sus anteriores compañeros y él, pero sus intenciones son burladas cuando el chico alto y rubio ríe sarcásticamente, haciendo que sus compañeros de equipo rían con él.
— Eso es dulce, Liam. ¿Es lo que te enseñaron a decir en la terapia de control de la ira?—Paris quiere
abalanzarse para abofetear a ese chico por ser tan cruel y grosero cuando Liam solo quiere hacer las paces, pero las delicadas manos de su amiga la sujetan por sus hombros antes de que haga una escena de la cual se arrepentiría después. — ¿Te disculpas y todo arreglado? Destruiste el auto del entrenador.
El cuerpo del chico de ojos azules comienza a tensarse por el enojo y la impotencia que siente en ese momento. —Pagué por eso.
El hermoso pero horrible chico asiente. —Sí, lo harás. Te destruiremos en el campo. Y todo por tu culpa.
En unos segundos, Paris ve cómo Scott corre hacia Liam y lo saca de ahí, mientras Stiles intenta calmar la situación. Los tres freshman se miran preocupados por el chico, escuchando el balbuceo de Stiles ante la escuela rival, para después reunirse con Scott y llevar a Liam a un lugar con menos personas alrededor. La rubia no alcanza a escuchar las palabras de sus amigos, corre tras los chicos, dejando a Holly y a Mason con una mirada confundida en sus rostros.
Cuando Paris llega al lugar, en los vestuarios de los chicos, Stiles y su mejor amigo sostienen al chico bajo las duchas, mientras éste lucha intentando zafarse con sus colmillos fuera. — ¿Estás más tranquilo?
Liam ruge y el estómago de Paris se revuelve, pero aún así se acerca más a ellos. — ¿Liam?—La chica se maldice por su voz temerosa. Ella no tiene miedo, sabe que Scott y Stiles no permitirán que el chico le haga daño, pero es bastante intimidante verlo a la luz del día, cuando ella solo ha estado presente en una transformación en la noche.
Al parecer, la voz de la rubia hace que Liam vuelva en sí, y se aleje del agua aún cayendo, deslizándose por la pared de la ducha.
—El coche que destruiste...Creí que había sido de tu maestro. — Paris se queda al lado de Stiles, observando a Liam con preocupación.
—También era de mi entrenador. —Observa a Paris por un segundo. — Me sentaron en el banquillo por toda la temporada.
— ¿Qué hiciste?
El chico niega. —Me sacaron algunas tarjetas rojas.
— ¿Solo algunas?— el tono de Stiles hace que la rubia le dé un codazo, haciéndolo quejarse. Aunque Paris es pequeña, tiene una fuerza considerable.
Scott se pone a la altura de Liam. — Debes ser honesto con nosotros. ¿Qué otra cosa sucedió?
—Nada...Me expulsaron, hicieron que fuera a una revisión psicológica...
— ¿Cómo lo llamaron?
—Trastorno explosivo intermitente.
Stiles se voltea hacia Liam, incrédulo. — ¿T.E.I? ¿Eres un T.E.I?
Paris pone sus ojos en blanco, esta vez golpeándolo en la nuca, haciendo que Liam sonría ligeramente por unos segundos. —Ya cállate, Stiles.
— ¡Deja de golpearme!—exclama, haciendo que la rubia lo mire indiferente. — Es que...Eso es genial. Genial. Le diste poderes a una bomba de tiempo andante. — le dice a Scott, haciendo una señal con el pulgar arriba.
— ¿Te dieron algo para ello?—pregunta la chica, ignorando el comentario.
El chico sentado en el suelo bajo la mirada. —Risperdal. Es un antipsicótico.
—Esto se pone mejor. —Stiles salta hacia atrás cuando Paris le da una mirada de muerte.
—Pero no lo he tomado. —confiesa Liam.
—Obviamente.
Liam se ve avergonzado. —No puedo jugar lacrosse cuando lo tomo, me hace sentir muy cansado.
Scott asiente. —Vale...Creo que no deberías jugar hoy, dile al entrenador que tu pierna todavía duele.
— ¡No!—dice el chico, viéndose triste mientras se pone de pie.
Paris se acerca y pone una mano en su hombro, intentando reconfortarlo. El ojiazul siente la tensión de lo que ha pasado desvanecerse de él en cuanto el tacto de la rubia se siente a través de su camiseta. —Puedo hacerlo. —La chica asiente, apoyándolo. —Especialmente si tú estás ahí... Y Paris.
Stiles ríe sin gracia, algo receloso por la mención de su media hermana como alguien que calma el enojo del enano. — ¿Y Paris?
Liam se encoge de hombros. —Cuando ella está cerca, me tranquiliza. Es extraño, pero lo hace.
La rubia sonríe. —Me alegra que pueda ayudarte, Liam.
Ambos mejores amigos se ven por unos segundos, acordando con la mirada hablar de eso después. —No es solo por el partido...La persona que mató a Demarco, está en nuestro equipo.
— ¿Quién es Demarco?
Paris suspira, intentando borrar las imágenes del cuerpo decapitado de su cabeza colgado en el dormitorio de Stiles, como si él fuera un investigador.—El hombre que repartía cerveza a los adolescentes, estaba frente a la casa del lago de Lydia cuando lo decapitaron.
Scott asiente. —Creemos que la persona que pidió el barril mató a Demarco. —Liam parece recordar algo. — ¿Liam? ¿Sabes quién pidió el barril?
El chico niega. —No sé quién lo pidió...pero sí quién pagó por él.
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