Truyen2U.Net quay lại rồi đây! Các bạn truy cập Truyen2U.Com. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

𝟬𝟮 ⚬ ⚟ who says the truth?

¿QUIÉN DICE LA VERDAD? ꧁꧂ Capítulo dos

from THUNDERBOLTS* MOVIE
SOMEWHERE IN THE DESERT
[ THE HOLE ] / [ THE REALITY ]

A pesar que su cabeza era un completo desastre como si hubieras combinado plastilinas de diferentes colores o enredado muchos hilos, recordaba con exactitud el día en el que Valentina llegó personalmente hacia ella.

Georgie estaba con la mirada perdida en la pared estando sentada en el sofá de la sala común mientras los otros uniformados como ella estaban metidos en sus propios asuntos, eso involucraba tener lentitud en sus propias acciones o incluso estar completamente fuera de sus cinco sentidos como ella estaba en ese momento. A veces cuando había mucha carga mental y tu cerebro estaba apunto de reducirse tanto que terminaría apretujándose a sí mismo hasta morir, te daban un relajo inyectando un líquido que muchos lo conocían como 'sedantes' o el tipo de pastilla que te atontaban para acabar con la carga emocional.

Apagaban tu mente.

No escuchaba nada, era como si estaba flotando en el medio del mar aunque por momentos aparecían las presencias indeseadas e imaginarias que querían atormentarla.

Valentina había llegado personalmente a ese lugar donde dejaban morir a los menos amparados y con podredumbre mental donde Georgette se encontraba. Le hizo una presentación que ella a penas recordaba pero que solo pudo captar su atención cuando mencionó la razón por la cuál fue internada en ese infierno terrenal y aunque la propuesta fue presentado como un acto de darle libertad, Georgie sabía que jamás tendría libertad mientras viviera porque ya estaba encerrada en su propia cabeza para siempre.

Tal vez su error más grande fue confiar por primera vez en su vida. Siempre fue retraída, retenida en su propio círculo invisible que ella misma había formado y decidió darse una oportunidad para confiar en su estado más vulnerable.

¿Y qué pasó? Ahora estaba a punto de ser incinerada con quienes eran sus objetivos.

—¿Que...? ¿Qué estamos buscando exactamente? -Bob pregunta mientras da vueltas por el lugar mirando a su alrededor, tratando de ayudar.

—Tú y tus preguntas estúpidas, Bob -John Walker pasa por su lado pero se detiene frente a la joven rubia que se había quedado de pie a un lado completamente perdida en sus propios pensamientos, en las profundidades oscuras de lo que albergaba en la cabeza–. ¿Tú qué? ¿Te desconectaste?

—Estaba pensando... -Ella murmura antes de girar a verlo y parpadear un par de veces regresando a sí misma–. Nada.

Simplemente se aleja poniendo distancia para dar vueltas alrededor de la habitación como el resto. Se habían puesto de acuerdo que para salir de ahí y no morir rostizados, debían encontrar la fuente de energía que mantenía en funcionamiento los sensores de sonido que impedían que Ava pudiera atravesar la única salida de ese lugar que pronto ardería en llamas reduciendo a las pruebas materiales y vivientes sobre las verdaderas actividades de Ox.

Espabila teniendo que concentrarse en el presente y silenciar las voces que se reproducían en su cabeza, las cuales le decían millones de pensamientos que tenía una y otra vez sobre la reciente noticia sobre la traición de Valentina.

—¿Tú tampoco recuerdas nada? -Gira al escuchar una voz responderle, notando que se trataba del chico que absolutamente nadie esperaba ver, Bob.

—Es diferente -Ella responde mientras se sigue moviendo en busca del panel de energía–. ¿Tú no recuerdas nada?

—Nop, nada de nada -Bob ríe con suavidad y un matiz de nerviosismo mientras aún la sigue pero a diferencia de ella, él no está buscando la fuente de energía como el resto de agentes especiales–. ¿Los conoces?

Sí, claro que sí. Estudié sus expedientes hace unos horas para poder matarlos.

—No -Georgie niega levemente antes de seguir palmeando las paredes fortificadas en busca de alguna anomalía o algo que pudiera sobresalir indicándole que eso era lo que estaba buscando aunque en realidad no tenía ni la más mínima idea de como se vería el panel que estaban buscando–. ¿Tú los conoces? ¿Recuerdas si los conoces?

—Nunca los he visto en mi vida -Bob la sigue con sus manos entrelazadas frente suyo mientras ve lo que ella hace con una mirada atenta que le pone los pelos de punta a Georgie por su intensidad. No estaba acostumbrada a cualquier tipo de atención–. Y no se debe a que no puedo recordar como terminé aquí. Si los conociera de verdad, podría recordarlos igualmente -Baja la mirada viendo los guantes que cubrían las manos de la rubia-. ¿Para qué es esto?

—¡Creo que lo encontré! -Yelena avisa mientras tenía su oreja pegada a la esquina de una pared como si intentara escuchar lo que había detrás.

Bob debe cerrar la boca para poder seguir a Georgette, que se acercó junto al resto a donde estaba Yelena al lado de lo que parecía ser el panel escondido. Ava logró sacar la cubierta con una palanca revelando que, efectivamente, esa era la fuente de energía que mantenía en fusión al sensor.

—Sé desactivarla -Yelena avisa mientras intenta buscar una herramienta para desactivar la energía, probablemente una cuchilla pero antes que pudiera lograrlo, John se acerca y lo golpea repetidas veces con su escudo ocasionando que saliera chispas de energía sorprendiendo a todos pero fue una solución directa–. Eso también funciona.

—No pierdan el tiempo -Georgie dice mientras alterna su mirada entre la cuenta regresiva y donde John había destrozado el panel de energía.

—Tú corre a hacer lo que te toca -John le dice a Ava, quien corre hacia la puerta colocándose su casco retráctil en el proceso y atravesando la puerta de concreto.

Los dos agentes de Ox y los dos jóvenes que nadie conocía, se detuvieron frente a la única puerta de concreto por donde Ava había desaparecido luego de que se desactivara los sensores de sonido. Miraban con insistencia esperando que la morena que había salido de esa habitación, pudiera abrirles la puerta y dejarlos salir como era el plan.

Pero los segundos pasaban a la par en la cuenta regresiva y las dudas aumentaban.

—¿Ustedes creen que vuelva? -Bob lanza la pregunta al aire mientras la preocupación aumentaba entre los presentes.

—Honestamente, no tendría razones.

Georgie no es precisamente una experta en relaciones sociales pero conocía el patrón de las personas que estaban a su alrededor, igual de jodidos que ella misma. Además, era obvio que una persona entrenada a sangre fría como ellos no tendría ningún tipo de compromiso por el otro, estaban cumpliendo con su trabajo y harían lo que fuera necesario para salvarse su pellejo.

—Ya se largó la infeliz -John deduce a raíz de la respuesta de Georgie.

La tensión era clara entre los cuatro mientras los segundos pasaban mirando con insistencia hacia la puerta de concreto con la esperanza de que pudiera abrirse pero nada, simplemente las esperanzas se agotaban con cada cambio en la cuenta regresiva.

Estaban preparándose mentalmente para lo que pasaría, para el punto final de sus vidas desordenadas y miserables bajo el fuego del incinerador.

Tal vez era la mejor solución para sus vidas complicadas y hechas mierda, lo era para Georgette al menos. Habían sido incontables las veces en la que quiso llegar a ese punto y siempre pudo ser evitada pero al parecer ya estaba en el día que dejaría de tener que vivir con esa colección interminable de recuerdos horribles que conformaban su vida, por las voces que escuchaba en todo momento, por el pozo de oscuridad que habitaba en ella solo para hacer el mal...

Por dejar de ser un monstruo.

Sonó lo que parecía ser una alarma cuando la puerta se abrió casi de inmediato permitiéndole las salidas a los que se habían quedado dentro mientras las fosas de fuego estaban calentándose con rapidez antes de incendiar la habitación y quemarlos vivos. 

Todos corrieron a excepción de Georgette, quien estaba convencida que tal vez ese era el final que necesitaba y debía aceptar porque era consciente desde hace mucho tiempo que era eso lo que se merecía por todo el daño causado con intención o de casualidad. Su labio inferior temblaba ligeramente mientras se repetía una y otra vez que esta era la única salida para lo que habitaba en su interior y para poder ser libre de verdad.

Vio como John, Yelena y Bob no dudaron en correr hacia la salida para escapar mientras que Georgie se quedó atrás con la mirada perdida pero dispuesta a abrazar su destino.

Bob dio un par de pasos siguiendo al resto pero se detuvo abruptamente al notar que faltaba una persona. Pareció correr todo en cámara lenta en ese momento cuando él se giró a ver a Georgette notando que ella no se movía, él se mostró confundido por su comportamiento pero no le importó sus razones, no la iba a dejar morir ahí.

Extiende la mano y sus dedos envuelven su muñeca, tirando de ella con fuerza obligándola a avanzar y aunque estuvieron a muy poco de morir quemados los dos, no pudieron ser alcanzador por el fuego pero sí por las hondas expansivas que les dio el empuje necesario para que pudieran salir por completo aunque cayeron con fuerza fuera de la habitación, golpeándose con fuerza al aterrizar en el suelo.

La cabeza de Georgette se golpeó contra el suelo con fuerza por lo que quedó inconsciente.

El pequeño espacio donde se encontraba estaba completamente oscuro acompañado de la suave respiración temblorosa y agitada que ella dejaba escapar por su nariz aunque intentaba no hacer ni el más mínimo sonido que revelara su ubicación. Su rostro estaba casi pegado en la pequeña rejilla que dejaba la unión de las dos puertas del armario, no dejaba una vista perfecta pero era suficiente para ver lo que sucedía en el exterior.

La ligera luz de la habitación fuera ingresaba por la abertura donde ella trataba de vigilar y sus oídos se habían agudizado en alerta a cualquier mínimo movimiento que pudiera escuchar afuera.

Casi como si fuera una señal, escuchó un ligero movimiento fuera de esas puertas que servían como la única barrera protectora. Se retrajo a sí misma hundiéndose más en el pequeño espacio, hundiéndose lo más que podía en la oscuridad del lugar para no ser vista. Su pequeña mano cubrió su boca por inercia para evitar dejar escapar algún sonido que pudiera dar aviso de donde ella estaba.

Con cada paso que rechinaba en la madera y se sentía más cerca, su respiración temblaba y sus latidos se apresuraban golpeando con insistencia en su caja torácica. El temblor en su cuerpo tampoco se quedaba atrás y sintió el ardor en sus fosas nasales avisando que estaba acercándose a paso lento pero seguro hacia el llanto aunque no podía permitirse eso, debía quedarse callada y quieta para no alertar nada.

De pronto, todo quedó en silencio y no hubo ningún movimiento fuera de esas puertas y las tablas de maderas del suelo ya no rechinaban con cada paso.

Estaba por sentirse aliviada convencida de que tal vez estaba a salvo pero las puertas frente suyo se abrieron lentamente, las bisagras chillaron en una alerta de que cualquier barrera protectora se había roto y ahora estaba totalmente desprotegida. Sus ojos se cerraron con fuerza dejando que un par de lágrimas se derramaran de las esquinas de sus ojos sabiendo que estaba en un callejón sin salida mientras la oscuridad que en ese momento era su protectora, dejaba ingresar la luz del exterior de la habitación.

—Ahí estás -Escucha su voz grave con una nota de burla. Ella abre los ojos lentamente revelando como su visión estaba vidriosa y nublada por las lágrimas. Me hiciste perder un poco de tiempo buscándote, eh -Su rostro no se podía ver, era simplemente una sombra que no podía ocultar la extensa y diabólica sonrisa que se extendía de punta a punta. Ahora, sal de ahí. Creo que es momento de que juguemos.

Los ojos de Georgette se abrieron con fuerza antes de empezar a toser sintiendo el dolor en su espalda por el impacto que recibió al aterrizar en el suelo debido al empuje de la honda expansiva. Su cabeza dolía por el impacto pero era lo de menos al saber que seguía respirando y con vida, una vez más fallando.

Se reincorporó lentamente sintiendo sus músculos protestar pero lo único a que se redujo era soltar ligeros quejidos mientras se sentaba en el suelo viendo a su alrededor notando que los objetivos de Ox también se encontraban con vida y habían salido ilesos aunque todo a su alrededor se encontraba sumergido en polvo y alguna que otra ceniza debido al fuego que quemó todo lo que había en el interior de la bóveda.

—Hey -John le dice a Ava, quien se encontraba en perfectas condiciones y se disponía a dirigirse a la salida del lugar–. Creí que no volverías, gracias.

—Tuve que... -Ava contestó mientras pasaba por su lado dejando la mano de John en el aire cuando este pretendía estrecharla en un gesto de compañerismo o agradecimiento–. Alguien desconectó el elevador.

—¿Estás bien? -Georgie gira su cabeza a un lado al escuchar una voz hablarle, notando que se trataba de Bob acompañado de una mirada notablemente preocupada por ella–. ¿Por qué...? ¿Por qué no corriste?

—No sé, simplemente no pude -Ella se levantó con cuidado poniéndose de pie y quitándose cualquier rastro de polvo que pudiera tener en su ropa.

Y lo cortó ahí, no quería darle explicaciones a nadie.

Menos con esa proyección en su cabeza que tuvo al estar inconsciente así que bajo la atenta mirada de Bob que estaba pensando si había dicho algo equivocado o tal vez fue muy sofocante, Georgie se aleja dando un par de pasos para refugiarse en una esquina mientras se abrazaba a sí misma con la mirada perdida hacia el suelo escuchando las voces murmurándole al mismo tiempo.

"No le contarías a alguien, ¿cierto?

"Todos saben que los niños mienten o tienen una amplia imaginación"

"A mí no me gusta mi versión enojada. Estoy seguro que a ti tampoco"

"Las niñas buenas saben guardar secretos"

—Cállate -Ella murmura para sí misma mientras las voces siguen haciéndose presentes en su cabeza hablando al mismo tiempo, diciendo muchas cosas a la vez recordando cada palabra dicha.

Su pecho subía y bajaba con respiraciones profundas tratando de calmarse utilizando el método de concentración que le habían enseñado para mantener a raya su condición y no se desbordara, ocasionando estragos de los cuales podría añadir a la larga lista y arrepentirse luego.

—Oye, Bobby -Georgie alza la mirada al escuchar una voz que no es de las que escucha en su cabeza, sino provenía de John Walker–. Ya no hables entre dientes y habla con nosotros.

Bob estaba caminando de un lado a otro murmurando cosas como si estuviera teniendo una conversación consigo mismo, tal vez regañándose por haber espantado a Georgie con su acercamiento o haciendo un análisis de las pocas cosas que dijo o hizo frente a ella. Levantó la mirada hacia John pero luego volvió a bajarla restándole importancia, continuando moviéndose de un lado a otro susurrando cosas que nadie podía escuchar.

—Qué estupidez -John masculla, claramente enojado por seguir sin obtener respuestas.

—No, Walker.

—Necesito saber cómo entraste, así que deja de jugar y cuéntame -Walker ignora el llamado de Yelena que quiso evitar que él se acercara a Bob pero no obtuvo mucho resultado.

—Te juro que no sé -Bob dejó de caminar quedándose frente a John mientras volvía a ser controlado por su comportamiento nervioso pero honesto–. Cuando desperté ya estaba aquí -John ladea su cabeza claramente sin creerse por completo su respuesta–. En un momento estaban sacándome sangre para un estudio médico y al otro desperté aquí, en mi pijama, no tengo idea de lo que pasó.

—Bien, enséñame donde despertaste.

—Ahí dentro -Bob señala hacia la bóveda de la cuál había escapado.

—Donde todo está en llamas -Responde con obviedad antes de darse la vuelta–. Dices lo que te conviene.

—Walker, relájate -Yelena vuelve a interrumpir tratando de calmar los humos en el lugar.

Georgette no era la persona con más contacto social en el mundo pero sabía bastante de las emociones y no es para menos teniendo en cuenta que ella había pasado por las emociones conocidas y de las que muchas personas no conocerán jamás. De alguna manera, sentía que Bob estaba diciendo la verdad sobre no recordar nada de cómo había llegado hasta ahí.

—¿Y no te acuerdas de nada? -Ava es quien se dirige a Bob esta vez mientras John se aleja del joven–. ¿Te cubrieron la cabeza? ¿Agujas en el cuello?

—No.

—¿Te estrangularon? ¿Te golpearon?

—No.

Las respuestas sin salida de Bob estaban confundiendo a Ava mientras que John estaba perdiendo la paciencia, aunque eso era notable desde que Bob se presentó frente a ellos.

—Creo que solo es un civil -Yelena deduce mientras le habla a John.

—Si es un civil, sabe demasiado -John señala con obviedad respondiéndole–. Si es un agente, es un inútil -Mira a Bob de regreso antes de seguir hablando–. Yo digo que lo echemos al fuego.

Georgie alzó la cabeza mirándolos con atención por completo ante la amenaza directa de John porque si él estaba proponiendo matar a Bob solo por no conocerlo, ella podría ser la siguiente.

Una cosa era que ella quisiera morir, y otra cosa era dejar que la mataran.

La risa de Bob desconcertó a todos llamando la atención incluso de Georgie, quien frunció ligeramente sus cejas escuchando la suave risa del chico, siendo una respuesta que nadie esperaba ante la clara amenaza de muerte de John.

—Perdón, ¿en serio eras el Capitán América? -Bob le dice a John, mostrándose divertido por algo que nadie entendía.

—¿Por qué te da risa? -John cuestiona aunque había un matiz diferente en su voz, como si alzara sus sentidos en alerta a la espera de su respuesta.

—Es que... es que eres un idiota. Eso

Ahí todos supieron de inmediato que las cosas se volverían feas, incluso Georgie lo presintió y no era necesario tener la habilidad de la empatía para notarlo.

El ambiente se sintió más tenso de un momento a otro, sobre todo cuando John rió aunque no se mostraba para nada divertido con la respuesta de Bob y se fue acercando lentamente a él incluso mientras el más joven seguía hablando sin verse temeroso a nada.

—Se me hizo chistoso, solo mírate -Bob siguió con su comentario sin retroceder o dudar a pesar que John se acercaba hacia él.

No bastó mucho cuando John alzó su mano, sus dedos rodearon la garganta de Bob y avanzó haciendo que el joven retrocediera hasta que su espalda chocó contra la pared rocosa más cercana en una clara amenaza de violencia si el chico seguía hablando de tal manera. 

Georgette se alejó de su esquina ante la escena actuando por instinto, dispuesta a dar un paso hacia al frente si las cosas escalaban a una magnitud mucho más preocupante aunque tenía toda la desventaja a su favor. Estamos hablando de tres agentes minuciosamente entrenados mientras que ella era una persona miserable que le gustaba vivir encerrada en una habitación y le llamaba la idea de poner su vida en peligro para algún día simplemente entregarse a la muerte.

Cualquiera de ellos la matarían sin pensarlo.

—Retrocede -La voz de Georgie salió de improviso incluso sorprendiéndola por haber actuado sin pensar en lo absoluto, simplemente salió.

—¿Qué? -John se burla mientras gira su cabeza hacia ella viéndola con una ceja alzada y una corta sonrisa burlona–. ¿Ahora ya hablas? Pensé que te habían cortado la lengua o el gato se la comió.

Georgie siseó ligeramente con molestia por sus palabras. Era callada, lo aceptaba y la vida la hizo así, pero odiaba cuando otras personas se lo decían con intención de burlarse o molestarla.

—¿También dirás nuevamente que no recuerdas nada? ¿Que estabas por sacarte sangre para un estudio médico pero mágicamente apareciste en este lugar en medio de la nada?

Tampoco supe en que momento pero ella ya había abandonado su lugar en la esquina que había determinado como su lugar seguro y se encontraba frente a ellos con la cabeza en alto.

—Esa es una versión mejor y conveniente a lo que realmente es -Su voz sale baja, lo suficiente para que solamente los dos hombres frente suyo pudieran escucharla.

La mirada de John se desencajó un momento frunciendo sus cejas confundido. Sus ojos se entrecerraron mientras la miraba sin saber exactamente como tomar esas palabras pero algo en su interior le dijo que no significaba nada bueno así que se permitió dudar de ella por un segundo, un corto tiempo que pareció dudar una eternidad en el ambiente tenso que se había formado entre los tres mientras Georgie miraba a John con dureza y Bob miraba a Georgie con curiosidad.

—Wow, wow, wow -Yelena llega hacia ellos alejando a Walker de Bob y haciendo que rompiera con la amenaza–. Tuvieron su concurso de egos, se divirtieron mucho, tú ve para allá -Señala a John mientras señala hacia el lugar donde habían estado antes, a muchos pasos de distancia de Bob–. Bob, ven conmigo.

Yelena alejó a Bob de ahí mientras que John y Ava retrocedieron, dejando sola a Georgette a un lado quien podía sentir la mirada pesada de Walker sobre ella, evaluándola o tratando de encontrar una respuesta al enigma que representaba la joven rubia que tampoco nadie conocía. 

Miró a John sosteniendo alguna que otra mirada evaluadora y acusadora que le daba pero no provocaba ninguna pisca de miedo en ella, solamente se sentía un poco incómoda porque había ocasionado eso sin ser consciente de ningún paso o palabra que salieron de ella. Se sintió un momento como si su consciencia se hubiera apagado y su cuerpo estuviera actuando por cuenta propia.

Desvió su mirada hacia Bob, quien hablaba con Yelena de algo que ella no podía escuchar por la distancia considerable aunque tampoco tenía interés en hacerlo pero había algo extraño.

¿Por qué ella saltó a intervenir? No le interesaba en lo absoluto, era el problema de ambos y la verdad es que los dos se la estaban buscando desde hace un buen rato.

De lo único que estaba segura es que no intervino para hacerle el favor a John.

Antes de que pudiera pensar más, se escucha un estruendo en el lugar, tratándose de John que estaba removiendo un pedazo de concreto. Había hecho un hueco junto a Ava, de la cual salía una luz y que podría servirles como salida de ese laberinto en el que habían sido enjaulados por culpa de Valentina.

—Si ya acabó su terapia, les conseguí una salida -John se dirige hacia Yelena y Bob, quienes dejaron de conversar al escuchar el fuerte sonido del concreto romperse.

Se acercaron hacia la abertura que Walker hizo en las puertas de concreto que correspondían al elevador desconectado notando que había lo que parecía ser una plataforma de metal con una pequeña apertura circular en el medio por la cuál debían subir. El primero en hacerlo fue Walker seguido de Ava y Yelena, dejando a Bob quien decidió tomar la delantera aunque se arrepintió de inmediato porque así dejó a Georgie al último rompiendo desastrosamente con la frase de 'Las damas primero' y maldijo en voz baja.

Georgie ve como Bob sube con ayuda del resto pero luego el rostro del chico se asoma en la abertura con una pequeña sonrisa y sus ojos brillantes aún presentes.

—Te ayudo -Él le dijo, ofreciendo una mano hacia ella.

Mira la mano del chico con un poco de duda y en ese momento agradeció que al menos Valentina haya sido considerada en dejarle los guantes puestos luego de haberla dopado por Dios sabe cuanto tiempo. Sus propias cubiertas por el suave material de sus guantes entran en su campo de visión antes de tomar la única decisión que debía seguir, alzando sus brazos para agarrarse de Bob que tuvo que utilizar sus dos manos para poder ayudarla a subir.

El chico la ayudó a subir entre pequeños quejidos por el esfuerzo de ambos y cuando estuvo lo suficientemente arriba para poder apoyarse en sus propias manos, lo hizo, terminando de subir sin ninguna ayuda aunque el agarre de Bob permaneció en su antebrazo ayudándola a ponerse de pie.

—Gracias -Georgie le dijo en un murmuro mientras volvía a alejar las manos rompiendo cualquier tipo de contacto aunque hubiera una tela de por medio.

Bob no respondió pero su sonrisa ensanchada fue la respuesta suficiente.

Alzaron sus cabezas viendo el recorrido del conducto del ascensor que era iluminado por unas cuantas luces rectangulares blancas en las paredes y se percatan que deben subir todo eso de alguna manera si querían salir hacia la superficie pero las cosas estaban complicadas teniendo en cuenta quienes eran ellos y las habilidades que poseían que en ese escenario eran bastante inútiles.

—Entonces, ¿ninguno sabe volar? -Pregunta Yelena mientras todos observan el largo camino que les queda por recorrer para salir de ahí... si es que logran al menos trepar.

Georgette no tenía instintos homicidas. No es que un día se despertara si dijera 'Quiero asesinar a alguien hoy' aunque terminaba haciéndolo pero como parte del trabajo, simplemente por compromiso y no por gusto.

Tenía una lista muy escaza de personas a las que le gustaría hacer daño, casi por no decir que no tenía una lista en lo absoluto.

Lo único que sabía es que le había puesto precio a la cabeza de Valentina.

Un precio muy alto.

pay attention 'cause
५🦁★ ASLAN SPEAKS . . .

hola hola hola<3
chau chau chau

ténganle paciencia a Georgie, es alguien q tiene
un pasado bastante pesado y feo que no socializa
tanto, por eso mismo no hay mucho diálogo de ella
hasta ahora pero se desenvolverá poco a poco.

también he decidido darle un toque q probablemente
ya hayan visto en el personaje de Cate Dunlap de la 
misma Maddie Phillips pero quiero darle un significado
diferente en esta ocasión, ya verán.

no se olviden de comentar y votar <3

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen2U.Com