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⠀𝟬𝟮. ❛ REBEL DINER ❜


CAPÍTULO DOS ╱ CENA REBELDE


AMBER ESTABA SEGURA DE QUE LA MÚSICA ERA LA MEJOR TERAPIA QUE EXISTÍA. Eso, y deshacer las maletas (al menos para ella). En cuanto volvió a casa después de salir de la playa, quiso olvidar los sentimientos contradictorios que tenía a cada segundo. Así que deshizo las maletas. Había colocado toda su ropa en el lugar que le correspondía, en el armario o en los cajones de la cómoda, y luego desempaquetó sus zapatos —le encantaban los zapatos, sobre todo las Converse—.

⠀⠀Colocó su libro en el lugar que le correspondía en la mesilla de noche, ya que pensaba leerlo más tarde. Por último, desempaquetó objetos varios: el cargador del móvil, los libros que había traído, los artículos de baño y su manta y almohada favoritas, sin las que no podía dormir.

⠀⠀Una vez que todo estuvo en su lugar, y ella estaba más tranquila por ello y tan instalada como podía estar, se tumbó en su cama, se puso sus airpods y reanudó donde su playlist en aleatorio se había detenido cuando llegaron.

⠀⠀Cherry Waves de Deftones, sonaba en sus oídos mientras se desplazaba por Pinterest y luchaba contra el impulso de hacer playback. Estaba sola y sabía que lo estaría durante un rato, pero no quería arriesgarse a que alguien entrara y la pillara. Sería vergonzoso.

⠀⠀Su teléfono sonó y vio cómo le llegaba una notificación. Un mensaje de texto de su madre en el grupo de chat que Amber, Aiden y su madre compartían, algo que había sido idea de Aiden. Había sido muy entretenido para los dos adolescentes cuando estaban enseñando a su madre a entender su taquigrafía y "jerga", como ella lo había llamado.

red robin 💗
Hola, mis amores. Ya os echo
mucho de menos. ¡Espero que lo
estéis pasando bien en Cousins!
Os quiero a los dos

amber
yo también te echo de menos,
mamá. te quiero, y hago lo que
puedo con lo de "pasarlo bien" lol

aiden 🙄
yo también te echo de menos y te
quiero, mamá! y me lo estoy pasando
muy bien, belly no parece que quiera
matarme 💀
y no dejes que ambster te mienta, ha
estado en su habitación casi todo el día 🙄

amber
estaba deshaciendo la maleta, que estoy
segura es algo que tú no has hecho todavía
y belly probablemente te está matando en su
cabeza, por lo menos yo lo estoy haciendo

aiden 🙄
eres muuuuy graciosa ambster

amber
gracias lo sé <3

red robin 💗
Muy bien, me voy a la cama. ¡Hablamos
mañana!

amber
mamá... solo son las 8 de la tarde

red robin 💗
Sí, lo sé. Es una hora razonable para irse a
la cama, cariño.
A algunas personas no les gusta quedarse
despiertas hasta que sale el sol...

amber
touché
buenas noches <3

aiden 🙄
buenas noches, mamá 🫶🏼
amber, deja de ser patética y ven abajo

amber
no. estoy ocupada

aiden 🙄
con qué??

⠀⠀Ser antisocial, Aiden. En eso estoy ocupada.

⠀⠀Amber no respondió a su hermano; se limitó a apagar el teléfono y dejarlo boca abajo sobre la cama. Aiden no lo entendía, era una persona muy sociable. A Amber casi le daba asco. Estaba dispuesto a hacer cualquier cosa e ir a cualquier parte. A veces deseaba ser igual. Pero, de nuevo, ser como Aiden no era tan atractivo para ella.

⠀⠀Hizo una mueca al pensarlo.

⠀⠀Inclinándose hacia atrás, apoyó la cabeza en el cabecero, lo que le resultó bastante incómodo. ¿No están las cabeceras para proteger la cabeza? ¿O sólo sirven para decorar? Amber tenía la impresión de que era lo segundo. A pesar de ello, dejó la cabeza allí y cerró los ojos, con la conocida melodía de summer depression de girl in red sonando a través de sus airpods. Qué apropiado.

⠀⠀Llamaron a su puerta, pero no pudo oírlo. Su música estaba casi a todo volumen. Volvieron a llamar a su puerta y siguió sin oírlo, pero fue casi como si presintiera quién había decidido perturbar su paz porque, al abrir los ojos, vio la puerta ligeramente abierta.

⠀⠀La cabeza de Belly asomó por la rendija entre la puerta y el marco.

⠀⠀—Hola —una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro mientras empujaba un poco más la puerta y Amber se sacaba los airpods.

⠀⠀—Hola, Bells —respondió Amber, incorporándose un poco más—. ¿Aiden ya te está volviendo loca? —añadió, soltando una pequeña risita.

⠀⠀—¿Qué? ¿Cómo has...? —murmuró la morena, con las cejas fruncidas por la confusión, preguntándose cómo demonios lo sabía.

Amber levantó el teléfono.

⠀⠀—Aiden dijo que, por una vez, no parecía que quisieras matarlo —explicó y volvió a soltar el teléfono.

⠀⠀—Oh —Belly asintió, observando cómo Amber cogía el estuche de sus airpods y volvía a colocarse los pequeños auriculares—. Y, eh, no, en realidad no es por eso por lo que he subido aquí. No me malinterpretes, me estaba fastidiando a muerte, pero esa no es la razón —cerró la puerta y se acercó un paso a la cama. Sentada, abrió la boca como si quisiera decir algo, pero no le salió nada y volvió a cerrarla.

⠀⠀Amber la observó atentamente, intentando descifrar la extraña expresión que ponía.

⠀⠀—Eh... —Belly comenzó después de un momento de silencio—. Mmh, entonces... ¿Estás bien? —preguntó, volviéndose un poco más hacia Amber, con sus ojos castaños brillantes de auténtica preocupación.

⠀⠀—Oh, tú también no —rió Amber, pasándose las manos por la cara mientras negaba con la cabeza. Cuando sus ojos se encontraron con los de la chica que tenía delante, vio que una mirada confusa cubría su expresión—. Jere me preguntó lo mismo antes —explicó.

⠀⠀—Oh —Belly asintió con la cabeza—. Bueno, ¿lo estás? —repitió.

⠀⠀—Sí —respondió Amber, pero casi parecía insegura de sí misma—. Me refiero a la mayor parte —añadió, pasándose las manos por las piernas.

⠀⠀—Muy bien. Mmh, estoy aquí para hablar si alguna vez lo necesitas —Belly le envió una pequeña sonrisa de nuevo.

⠀⠀—Gracias. Yo también estoy aquí para ti, Bells. Siempre —le devolvió la sonrisa la rubia. Se hizo el silencio entre las dos, y Amber no sabía si era incómodo o no. No parecía incómodo, pero también lo era. Aclarándose la garganta y llamando la atención de Belly, se levantó de la cama y se dirigió al armario.

⠀⠀Podía sentir que Belly observaba sus movimientos y la miraba fijamente mientras cogía una sudadera con capucha de una percha y se la ponía. El silencio se mantuvo mientras Amber volvía a la cama. Los ojos de Belly seguían clavados en ella, pero ninguna de las dos dijo nada por un momento.

⠀⠀Inhalando profundamente, Belly apartó la mirada de su amiga y la posó en el suelo de madera. 

⠀⠀—Otra de las razones por las que he venido es porque Susannah me ha dicho que te buscara para cenar —explicó, dirigiéndose hacia la puerta.

⠀⠀Amber levantó la vista y miró a la chica.

⠀⠀—Oh, vale —respondió, levantándose de la cama una vez más, dejando su teléfono todavía boca abajo—. Vamos a comer entonces —sonrió.

⠀⠀—Vale —murmuró Belly, y una pequeña sonrisa volvió a dibujarse en su rostro.

⠀⠀Belly abrió la puerta y salió mientras Amber la seguía. La rubia cerró la puerta tras de sí y las dos bajaron las escaleras. El olor de lo que fuera que Susannah estaba cocinando captó la nariz de Amber, que lo aspiró, absorbiendo el aroma brillante.

⠀⠀Cuando llegaron al final de las escaleras que estaban justo al lado de la puerta principal, pudieron ver el comedor. Todo el mundo estaba sentado allí con los platos ya servidos, sin duda esperando a las dos chicas.

⠀⠀—Steven, te juro por Dios que si vuelves a mirar el teléfono una vez más, lo meto en el cesto de las pantallas —amenazó Laurel a su hijo mientras Amber y Belly entraban en el comedor.

⠀⠀Amber intentó sentarse entre Laurel y Aiden, pero Belly se le adelantó. No estaba muy segura de por qué Belly querría sentarse a propósito junto a Aiden. Así que los ojos de la rubia se posaron en el único asiento disponible, el que estaba junto a Jeremiah y la cabecera de la mesa, donde Conrad estaba sentado con una expresión inexpresiva en el rostro.

⠀⠀Optó por decirle a Susannah que no tenía hambre y volver corriendo a su habitación. Pero sabía que tenía que actuar con normalidad si quería sobrevivir al verano, así que se acercó al asiento.

⠀⠀—Es que queremos ver vuestras preciosas caras —Susannah sonrió al chico, luego tomó un sorbo de su vino mientras Amber se sentaba—. ¿Puede ser la cena una zona libre de pantallas? —preguntó, su suave voz calmando los oídos de Amber—. Ya sabéis, ¿como en los viejos tiempos? —añadió, provocando la risa de Laurel.

⠀⠀Amber se arrellanó ligeramente en la silla y empezó a llenarse el plato. No se atrevió a mirar a nadie más en la mesa, ni siquiera a Conrad, aunque podía sentir su mirada quemándole la piel.

⠀⠀Steven debió seguir ignorando las súplicas de ambas mujeres porque Jeremiah dijo el nombre de Steven y luego le quitó el teléfono de las manos.

⠀⠀—Tío, ¿estás de broma? —Steven replicó, su voz ligeramente mezclada con molestia.

⠀⠀Amber terminó de emplatar su comida justo cuando Jeremiah arrojó el teléfono a la cesta que había mencionado Laurel, chocando ligeramente con ella y haciendo que levantara la vista hacia él.

⠀⠀—¡Boom! Lo he clavado —exclamó, luego miró a Amber y le dedicó una sonrisa. Ella le devolvió la sonrisa mientras él volvía a sentarse.

⠀⠀—Vale, vale, vale. Lo entendemos; has estado haciendo ejercicio —se burló Steven, poniendo los ojos en blanco.

⠀⠀—Oh, sólo estás celoso porque Jere tiene mejor cuerpo que tú —se burló Belly de su hermano, entrecerrando los ojos, lo que hizo que Amber ahogara una carcajada.

⠀⠀—Eh, en realidad, no. Ahora se trata de lucir delgado. Si no, no puedes llevar trajes a medida —replicó Steven, entrecerrando los ojos hacia su hermana mientras todos reían.

⠀⠀—Claro, claro —asintió Jeremiah con sarcasmo.

⠀⠀—Trajes a medida —murmuraron al unísono Amber y Conrad en voz baja, con pequeñas sonrisas en los rostros. Sus miradas se cruzaron en un instante y todos se fijaron en ellos. Pasó un rato de silencio mientras los dos se miraban fijamente, pero entonces la voz de Steven lo interrumpió.

⠀⠀—¿Cuándo te vas al campamento, tío? —Steven preguntó, su atención se centró en Conrad.

⠀⠀Hubo otro segundo de silencio cuando Conrad apartó la mirada de la rubia. Y antes de que pudiera responder, Jeremiah habló por él.

⠀⠀—Eh, dejó el fútbol.

⠀⠀Amber, que seguía con la mirada fija en Conrad, sintió que la recorría un pequeño sobresalto. Sabía cuánto adoraba él el fútbol, así que oír que lo había dejado era algo que nunca pensó que oiría. El fútbol fue su vida en un momento dado, lo era todo para él. Por otra parte, a ella le había pasado algo parecido alguna vez —bueno, más de una vez, en realidad—, así que podía entenderlo, pero eso no le quitaba la curiosidad.

⠀⠀—Qu... —Steven comenzó, con la voz entrecortada por el shock—. Espera, ¿en serio? ¿Lo has dejado?

⠀⠀—¿Por qué? —preguntó Amber. Hizo una leve mueca, pero la ocultó rápidamente. La pregunta se le escapó antes de que pudiera pensar si era buena idea hacerla o no. No era una pregunta que le cambiara la vida, pero el tono con el que la formuló hizo que pareciera que aún le importaba, cosa que no era así, por supuesto—. No es que me importe. Sólo tengo curiosidad —murmuró.

⠀⠀Los ojos de Conrad se cruzaron de nuevo con los suyos, entrecerrados por la sospecha.

⠀⠀—Claro, solo curiosidad —respondió él, haciendo que ella pusiera los ojos en blanco y mirara hacia otro lado—. Sí, lo dejé —asintió, mirando de nuevo a Steven mientras jugueteaba con su comida usando el tenedor.

⠀⠀—¿Estás de broma, tío? —preguntó Steven, con la voz recubierta de incredulidad—. M-Mataría por jugar en la universidad —añadió.

⠀⠀—Siempre puede cambiar de opinión —intervino Susannah, con un tono lleno de esperanza. Amber se quedó callada y empezó a comer.

⠀⠀—No voy a cambiar de opinión. De todas formas, iba a quedarme en el banquillo toda la temporada —replicó Conrad, aplastando cualquier esperanza de su madre.

⠀⠀Amber volvió a mirarlo y vio una mirada vacía con un gesto de fastidio subyacente. Deseaba saber qué pasaba por su mente, y odiaba eso. No debería importarle. Así que dejó el fútbol; no era el fin del mundo y, desde luego, no era su problema. No es que fuera un problema, para empezar. Pero no podía deshacerse de esa curiosidad —sí, así iba a llamarla— que tenía en los huesos.

⠀⠀—Bueno, si ya no juegas al fútbol, ¿qué vas a hacer todo el verano? —preguntó Laurel.

⠀⠀—Oh, tío, puedes trabajar en el club, sí, conmigo y con Jere —sugirió Steven, y su cara pecosa se llenó de una sonrisa cursi.

⠀⠀Conrad negó con la cabeza, echando un vistazo a su plato.

⠀⠀—No voy a trabajar en el club.

⠀⠀—Esperad, ¿vais a trabajar este verano? —preguntó Belly a los dos chicos sentados frente a ella.

⠀⠀—Sí, yo seré socorrista y Steven trabajará en la cafetería —Jeremiah chocó los puños con el chico que tenía al lado, ambos con miradas cómplices.

⠀⠀Belly asintió y se acomodó en su asiento. Y entonces el silencio volvió a apoderarse de ellos. Amber miró a su hermano, que estaba sentado frente a ella, y vio que estaba comiendo, sin prestar atención a la ligera incomodidad. Bueno, tal vez no era incómodo. Tal vez sólo estaba en su cabeza, engañándose a sí misma para pensar que era incómodo. Lo hacía a menudo.

⠀⠀Todos estaban picoteando la comida de sus platos; los pequeños ruidos de chocar y raspar de los tenedores contra los platos sonaban en la habitación, por lo demás silenciosa.

⠀⠀Laurel se aclaró la garganta, llamando la atención de todos, pero nadie levantó la vista hasta que ella empezó a hablar.

⠀⠀—Así que, Amber y Aiden, ¿alguno de vosotros tiene planes para este verano? —preguntó la mujer—. ¿Estás buscando trabajo, Am?

⠀⠀Antes de que ninguno de los Pearl pudiera hablar, Steven respondió a su madre con una leve carcajada.

⠀⠀—Mamá, claro que no trabajará; sólo tiene quince años —respondió como si fuera lo más obvio del mundo.

⠀⠀Un sentimiento de dolor se clavó en el corazón de Amber, pero lo enterró.

⠀⠀—Tengo dieciséis años, Steven —murmuró, con una media sonrisa en la cara. No le molestaba que no se acordara; apenas habían hablado durante casi un año y medio, pero la decepción persistía.

⠀⠀—Imposible —la miró con los ojos muy abiertos—. ¿Ya fue tu cumpleaños? ¿Cuándo? —preguntó.

⠀⠀Eso dolió. No se acordaba de su cumpleaños; no era para tanto. Está bien, está bien, pensó para sí misma, tratando de calmar la ansiedad que crecía en su cuerpo. ¿Desde cuándo se ponía nerviosa cuando la miraban?

⠀⠀—Eh, en realidad fue ayer —respondió ella, excepto que sus palabras no sonraron solas. Que Conrad dijera "ayer" le llamó la atención. Ella lo miró rápidamente, con las cejas ligeramente fruncidas, pero él ignoró su mirada interrogante y se dio la vuelta.

⠀⠀—Oh, tu madre me dijo que tu cumpleaños ya había sido, pero no me dijo que acababa de ser —empezó Laurel—. Tenemos que celebrarlo.

⠀⠀Seguro que pensó que ya lo sabrías, pensó Amber. Se tragó el dolor de garganta y sonrió a la mujer Conklin.

⠀⠀—No, no es necesario. Ya lo celebré con mi madre y Aiden; estuvo bien; no hace falta otra —Amber ajustó la forma en que estaba sentada, de repente sintiéndose extremadamente incómoda—. ¿Verdad, Aiden? Fue bonito, ¿no? —Miró a su hermano, lanzándole una mirada cómplice.

⠀⠀—Sí... sí, estuvo bien —afirmó asintiendo con la cabeza.

⠀⠀Amber estaba confundida. Le dolía que ninguno de ellos se acordara de su cumpleaños, pero ¿no quería celebrarlo con ellos cuando se enteraran? No tenía sentido, pero, de nuevo, ya nada de lo que pensaba o sentía tenía sentido para ella.

⠀⠀—No, mañana lo celebraremos —respondió Laurel, con una pequeña sonrisa en la cara, mirando a Susannah, que también sonreía—. Será mejor que ninguno de vosotros se lo pierda —miró a su alrededor con un dedo acusador apuntando a todos—. Especialmente tú, Conrad.

⠀⠀—En realidad no tiene por qué estar allí.

⠀⠀Para nada tiene que estar allí.

⠀⠀—¿No me quieres allí, Rebel? —preguntó Conrad. Amber se volvió hacia él y observó la sonrisa que tenía en la cara. Entrecerró ligeramente los ojos y luego los puso en blanco cuando su expresión no vaciló—. Allí estaré —añadió mirando a Laurel.

⠀⠀—Bien —Laurel asintió—. Y Amber, ya que no te hemos visto en todo el día —dijo, su mirada se posó en la rubia, y Aiden reprimió una carcajada—. Deberíamos ponernos al día. ¿Cómo has estado? —comenzó su interrogatorio—. ¿Qué tal la natación? ¿Y el baile? ¿Y sigues cantando? —dio un sorbo a su vino y luego juntó las manos delante de ella—. Belly me ha dicho que has dejado el vóleibol —añadió, compartiendo una mirada con su hija.

⠀⠀Amber se aclaró la garganta y se incorporó un poco más en su asiento.

⠀⠀—Eh, en realidad ya no estoy en el equipo de natación, y ya no canto ni bailo en competiciones —explicó, sintiéndose inmensamente incómoda con los ojos de todo el mundo puestos en ella.

⠀⠀—Oh, ¿puedo preguntar por qué? —preguntó la mujer Conklin.

⠀⠀—Eh, yo, mmh, supongo que perdí la motivación —respondió Amber. Se frotó la muñeca desnuda con la mano. Sintió que Conrad la miraba y lo fulminó con la mirada. Tenía una expresión extraña en la cara y vio que bajaba los ojos hacia donde ella se frotaba la muñeca. Sus ojos se encontraron con los de Conrad y apartó la mano, maldiciéndose por el hábito que llevaba casi dos años tratando desesperadamente de abandonar.

⠀⠀Sólo transcurrió un instante de silencio antes de que Susannah lo rompiera.

⠀⠀—Oh, Amber y Belly, casi lo olvido; tengo una sorpresa para vosotras dos —dijo la mujer rubia, levantándose de su asiento—. Puede que a Laurel se le haya escapado que tú y Aiden volveríais a reuniros con nosotros en Cousins, Amber, así que me he tomado la libertad de conseguir uno de estos para vosotras —añadió, su sonrisa irradiaba brillo mientras entregaba los sobres a las dos chicas.

⠀⠀—Así que por eso tenías que pasarte por el club de campo —murmuró Laurel, asintiendo como si por fin hubiera entendido un chiste. Susannah asintió con la cabeza.

⠀⠀Amber se quedó mirando el sobre. Suponía lo que era, pero no podía ser, ¿verdad? Rápidamente empezó a abrir el sobre blanco y puro, con una excitación como ninguna otra llenándole los huesos.

⠀⠀—¿Qué, eh, qu-qu-qué es eso? —tartamudeó Steven, intentando mirar lo que sostenía su hermana desde el otro lado de la mesa.

⠀⠀Amber sacó la elegante cartulina del sobre de alta calidad. La sostuvo entre las manos, sin querer leerla porque estaba demasiado emocionada. Le preocupaba que no fuera lo que ella pensaba. No quería llevarse otra decepción. Al dar la vuelta a la tarjeta, la estudió rápidamente y sus ojos se abrieron de par en par.

⠀⠀—Joder —exhaló, captando la atención de todos. Sintió que Jeremiah se inclinaba más hacia ella, probablemente leyendo la tarjeta. Sintió los ojos de todos clavados en ella y levantó la vista—. Lo siento —murmuró, tratando de excusar su lenguaje.

⠀⠀—Conseguí invitaciones para que Belly y Amber sean debutantes —sonrió Susannah con orgullo.

⠀⠀Decir que Amber estaba encantada sería quedarse corto. Siempre había soñado con ser debutante, como lo fue su madre. Tenía los ojos clavados en la invitación y no podía despegarlos.

⠀⠀Jeremiah se inclinó un poco más hacia ella.

⠀⠀—Es bastante guay —le susurró al oído.

⠀⠀Amber sólo asintió en respuesta. Podía sentir la mirada de alguien clavándose en su mejilla, y ese alguien no era Jeremiah. Lo ignoró y leyó repetidamente las palabras de la cartulina blanca.

⠀⠀—¿Es eso en lo que las chicas llevan vestidos blancos y hacen reverencias? —preguntó Belly, mirando a Susannah.

⠀⠀—Es cuando una chica alcanza la mayoría de edad y se presenta en sociedad —Susannah comenzó, haciendo que Amber levantara la vista—. S-Sé que parece una tontería, pero os prometo que es divertido —añadió.

⠀⠀—Suena increíble —sonrió Amber, con voz soñadora.

⠀⠀Este era su sueño. Su madre hablaba a menudo de lo maravillosa y asombrosa que había sido su experiencia. Fue donde conoció a al padre de Amber y Aiden, así que tal vez ahora no hablaría tanto de ello como antes. Pero aún así, esto era lo mejor que Amber podría haber soñado.

⠀⠀Una sonrisa radiante se apoderó del rostro de Susannah.

⠀⠀—Sí, así es. Vienen chicas de toda Nueva Inglaterra a Cousins sólo para participar. Vosotras dos haréis muchas amigas nuevas —dijo, incorporándose en su asiento.

⠀⠀—Todavía no puedo creer que sigas aferrándote a ese sueño arcaico —le dijo Laurel a su mejor amiga, levantándose de la mesa y dirigiéndose a la cocina.

⠀⠀—No, antes se trataba de encontrar marido, pero ahora se trata de establecer contactos —le dijo la rubia a la otra mujer antes de volverse de nuevo hacia las chicas—. Te enseñan habilidades de liderazgo, como comercializarte, y beneficia a la caridad.

⠀⠀Amber se aferró a cada palabra de la mujer, que era como otra madre para ella. Pero cuando miró a Conrad por instinto, vio la expresión de asco en su rostro, y su alegría se atenuó ligeramente.

⠀⠀Sus ojos se apartaron del chico mientras Susannah continuaba.

⠀⠀—Es, mmh, como un bat mitzvah.

⠀⠀—No es como un bat mitzvah —se rió Laurel al volver al comedor, ahora con una nueva botella de vino en la mano. Amber seguía mirando a Susannah, pero no podía evitar sentir los ojos del chico Fisher puestos en ella—. No hay nada religioso en un baile de debutantes.

⠀⠀—Todo el asunto de las debutantes es una gilipollez —afirmó Conrad, atrayendo la atención de todos hacia él—. Es para borregos, y el hecho de que parezcas tan entusiasmada con ello, Rebel, es sinceramente cómico —miró a la chica rubia. Su brillante sonrisa se atenuó mientras lo miraba con odio.

⠀⠀Al oír a Jeremiah murmurar un "Sí" en señal de acuerdo, su atención se desvió hacia él, y sus ojos seguían entrecerrados en una mirada fulminante. ¿Qué pasó con lo de "es bastante guay", Jere? Puso los ojos en blanco cuando él se limitó a encogerse de hombros, y volvió a encararse con Conrad.

⠀⠀—Sabes lo mucho que esto ha significado siempre para mí, gilipollas —empezó, con los ojos clavados en los del chico, el que una vez significó tanto para ella.

⠀⠀Conrad fue a replicar, pero la voz de su madre le detuvo y cerró la boca rápidamente.

⠀⠀—Conrad —advirtió Susannah—. No es así, Amber —continuó, atrayendo de nuevo la atención de la chica hacia ella—. Es cuando una chica tiene una presentación, es un reconocimiento formal de que ha alcanzado la madurez —explicó, tratando de reavivar la chispa en la alegría de Amber.

⠀⠀—Oh,lo siento, lo siento. ¿Madurez? —Steven se burló, un poco de sorpresa llenando su tono.

⠀⠀Susannah asintió.

⠀⠀—Sí.

⠀⠀—¿Belly y Amber? —Steven replicó con diversión en su rostro.

⠀⠀—Mm-hmm.

⠀⠀—Hace un par de meses hiciste un funeral de gatos: nos hiciste vestir todo de negro —dijo el chico señalando a su hermana antes de volverse hacia la rubia—. Y a ti, Amber, te vi en el colegio. Estabas llorando, te pregunté qué te pasaba y me dijiste que era por un chico.

⠀⠀—¡Cállate, Steven! —gritaron las dos chicas al unísono.

⠀⠀—Te vi llorando en tu habitación —añadió Belly, sin duda aludiendo al gato muerto.

⠀⠀—Espera, ¿Mochi murió? —preguntó Jeremiah—. Vaya, lo siento, Bells —continuó. Sus cejas se fruncieron mientras se volvía hacia la chica a su lado—. Y espera, ¿por qué chico estabas llorando? —una mezcla de curiosidad y confusión llenó su tono.

⠀⠀—No es asunto tuyo —respondió ella, frotándose de nuevo la muñeca desnuda. Jeremiah no estaba de su lado en ese momento.

⠀⠀—Probablemente se trataba de... —una patada en la pierna de su hermana hizo que Aiden dejara de hablar mientras ella le enviaba una mirada de "Te voy a matar si sigues hablando"—. Ay —murmuró, agachándose para frotarse la pierna.

⠀⠀—Belly, Amber, ¿no os apetece poneros elegantes? —Susannah sonrió, cambiando de tema.

⠀⠀—A Belly no le va eso. Es nuestra pequeña gata callejera salvaje —empezó Laurel, pasando la mano por el espeso pelo de Belly—. Y tampoco veo a Amber haciéndolo; ella no es su madre, Susannah.

⠀⠀Amber frunció las cejas confundida por las palabras de la mujer: por supuesto que quería hacerlo; al fin y al cabo, era la hija de su madre. Pero ahora el persistente fastidio de que los chicos arruinaran la idea le rondaba por la cabeza. No podía quitárselo de la cabeza y no quería arriesgarse a que siguieran burlándose de ella.

⠀⠀Se desplomó ligeramente en su asiento mientras Jeremiah y Steven contenían la risa.

⠀⠀—Gato callejero —murmuraron en voz baja.

⠀⠀—Me lo pensaré —murmuró Belly, intentando esbozar una pequeña sonrisa.

⠀⠀—Sí, yo también —añadió Amber, haciendo lo mismo.

⠀⠀—Se lo pensarán —Susannah levantó su copa hacia Laurel, orgullosa de lo que había conseguido, aunque no hubiera salido completamente según su plan, y luego bebió un sorbo de ella.

⠀⠀Amber, de hecho, no iba a pensárselo. Cuando se le presentó la oportunidad, ya había tomado una decisión: definitivamente iba a hacerlo. Pero tras las burlas de los chicos, sus sueños se vieron truncados y su decisión cambió.

⠀⠀No iba a ser una debutante como lo fue su madre y no iba a hacer lo que había soñado toda su vida. Y todo gracias a ellos, bueno, sobre todo a él.

MIRAR FIJAMENTE LA INVITACIÓN QUE SUSANNAH TAN AMABLEMENTE LE HABÍA CONSEGUIDO ERA LO ÚNICO QUE AMBER HABÍA ESTADO HACIENDO DESDE EL FINAL DE LA CENA, y volvió a meterse en su habitación. Tenía tantas ganas de ser debutante y estaba harta de que los chicos menospreciaran su interés (y el de Belly, por cierto) con sus estúpidas bromas sin gracia.

⠀⠀Sabía que no debía tomárselos tan en serio, pero ellos no entendían que a veces sus bromas eran innecesarias. El baile de debutantes era algo de lo que ella había estado delirando desde que tenía uso de razón, y todos lo sabían, especialmente Conrad, ya que le había tocado la parte más grande del hueso de la suerte.

⠀⠀Siempre se le dibujaba una sonrisa en la cara cuando ella hablaba de ello, y la alegría de verla feliz le invadía. ¿Qué había pasado desde entonces? ¿Estaba fingiendo? ¿Realmente no tenía sentido para él? ¿Eran realmente insignificantes para él? ¿Eran falsas las conversaciones y la fantasía de que él fuera su acompañante y la viera con su vestido blanco? Ella ya no sabía qué creer.

⠀⠀El sonido de su teléfono la sacó de sus pensamientos. Dejó la invitación en la mesilla y cogió el teléfono. En la pantalla de inicio apareció un mensaje de su madre. Le sorprendió que su madre siguiera despierta, ya que eran más de las ocho (su hora habitual de acostarse). Tocó la notificación, desbloqueó el teléfono con el identificador facial y empezó a leerlo.

red robin 💗
Hola, amores, ¡sólo pasaba a ver cómo
estabais! Susannah me dijo que te consiguió
una invitación para ser debutante, Amber.
Eso es tan emocionante, ¡sé cuánto has
soñado con ello!

⠀⠀Amber suspiró al leer el mensaje y se recostó en la cama. Y al cabo de un momento, empezó a teclear.

amber
sí, en realidad ns si voy a hacerlo

red robin 💗
¿Oh? ¿Puedo preguntar por qué?

amber
ns si quiero hacerlo, eso es todo

aiden 🙄
es por lo que dijeron jere, steven y con??
si es así, ambster, no deberías dejar que
te afecten
solo estaban bromeando
bueno jere y steven lo estaban, ns conrad

red robin 💗
¿Qué dijeron los chicos?

amber
nada importante, mamá, ntp

⠀⠀Dejó el teléfono sobre la cama, sin ganas de continuar la conversación. No tenía por qué mentirle a su madre: lo que dijeran los chicos no era importante, aunque ella se lo tomara así. Cerró los ojos y se quedó dormida; ya se le había pasado el día, aunque sólo eran las nueve y media, lo que Amber consideraba temprano.

⠀⠀Pero unos golpes en la puerta interrumpieron el sueño que intentaba conciliar y gimió en silencio. Sentada en la cama, dijo a quienquiera que estuviera en la puerta que entrara. Al cabo de un momento, Belly asomó la cabeza y le dedicó una pequeña sonrisa.

⠀⠀—Hola, Am —continuó sonriendo la chica Conklin, entrando en la habitación. Llevaba un bañador de una pieza azul oscuro. Cerró la puerta tras de sí y respiró hondo, con los ojos clavados en los azules de su compañera.

⠀⠀—Hola, Bells —contestó Amber, sonriendo a medias—. ¿Baño nocturna? —Añadió, señalando con la cabeza el bañador.

⠀⠀Belly se miró el cuerpo.

⠀⠀—Eh, sí —respondió, volviendo a mirar hacia arriba—. Me preguntaba si querrías acompañarme, ya sabes, como en los viejos tiempos.

⠀⠀Amber se tomó un momento para pensar si le apetecía nadar o si quería seguir con su plan original de irse a dormir temprano. Pero al sentir los ojos curiosos de Belly sobre ella, suspiró y volvió a enviarle a la chica otra pequeña sonrisa.

⠀⠀—Claro, podría ir a nadar —se levantó de la cama, se acercó a su cómoda y sacó un bikini de color ciruela.

⠀⠀Se lo mostró a Belly mientras sus miradas se cruzaban, buscando un gesto de aprobación por parte de la chica. Cuando Belly asintió, Amber cerró el cajón y se irguió. Esperó a que Belly se diera la vuelta para quitarse la ropa y ponerse el bikini.

⠀⠀Belly se dio la vuelta, mirando a Amber con aprobación, y luego las dos chicas salieron de la habitación de la rubia y se dirigieron a un armario del pasillo para coger algunas toallas. Luego, se dirigieron escaleras abajo y hacia la puerta trasera, encontrándose con Laurel en el proceso.

⠀⠀La mujer estaba sentada en una silla de la sala de estar, mirando el móvil.

⠀⠀—¿Baño nocturna? —preguntó a las dos chicas, sin levantar la vista de la pantalla.

⠀⠀—Sí, baño nocturno —respondieron, continuando hacia la puerta.

⠀⠀—Oye, ¿cuántos seguidores son muchos seguidores en Instagram? —preguntó entonces, sin levantar la vista de su teléfono, mientras las chicas se detenían en seco.

⠀⠀Las adolescentes compartieron una mirada confusa antes de mirar a la mujer. Se acercaron y se colocaron detrás de ella. Belly se ajustó la toalla para que descansara alrededor de su brazo.

⠀⠀—¿Es alguien verificado o no verificado? —preguntó la morena a su madre.

⠀⠀—¿Qué es verificado? —preguntó Laurel a su hija, que seguía sin dirigirles una mirada.

⠀⠀Amber ahogó una carcajada mientras Belly resoplaba.

⠀⠀—Dios mío, mamá —ambas chicas se inclinaron hacia ella, mirando por encima del hombro de la mujer y hacia la pantalla en la que estaba tan absorta. Parecía una adolescente esperando un mensaje de su amor. Laurel movió el teléfono para que pudieran verlo mejor y Belly se lo arrebató de las manos para verlo aún mejor.

⠀⠀—Ah, sí, el padre de Taylor estaba leyendo el libro de este tipo. Ciento cincuenta mil seguidores son muchos, sobre todo para un escritor —informó Belly, encogiéndose de hombros.

⠀⠀—Vale, gracias —dijo Laurel, cogiendo de nuevo su teléfono.

⠀⠀Las chicas compartieron otra mirada, preguntándose por qué Laurel sentía tanta curiosidad por ese tipo escritor. Siguieron hasta la puerta trasera y salieron al exterior sólo para ver a Conrad sentado en el borde de la piscina. Amber reprimió el impulso de poner los ojos en blanco cuando el chico la miró mientras ella y Belly bajaban los escalones.

⠀⠀—Creía que habías dicho que fumar hierba cambiaba la forma en que tu cerebro procesa la información —dijo Belly, fijándose en el porro que llevaba en la mano cuando se detuvo.

⠀⠀Amber se puso a su lado, sin poder reprimir la necesidad de decir algo sarcástico.

⠀⠀—Bueno, eso explicaría muchas cosas —sonrió satisfecha, haciendo que Conrad pusiera los ojos en blanco.

⠀⠀—También lo hace el móvil —replicó, encontrándose con los ojos de Belly—. Rebel sabe mucho de eso, ¿verdad? —dejó que una sonrisa burlona se apoderara de su rostro, haciendo que Amber se limpiara la suya.

⠀⠀Belly puso los ojos en blanco, cogió la toalla de Amber de su mano y dejó las dos en la escalera. Ambas se acercaron a la piscina y se zambulleron mientras Conrad las observaba. Cuando salieron a la superficie, Amber sintió los ojos de él recorriéndola, pero los ignoró y se alejó de él.

⠀⠀—Dijiste que la marihuana afectaba a la materia blanca —continuó Belly.

⠀⠀—¿Acaso sabes lo que es la materia blanca? —preguntó Conrad, sonriéndole a Belly, y luego volvió a centrar su atención en Amber, que nadaba en el agua ignorando sus discusiones.

⠀⠀—Dijiste que n-nuestros cerebros aún se están desarrollando y que...

⠀⠀—Dios, ¿acaso memorizas cada cosa que he dicho? —cuestionó a la chica, viendo como se frustraba con él.

⠀⠀—Belly, será mejor que te rindas; no va a dejar de darle vueltas y más vueltas —dijo Amber con un suspiro, apoyándose en la pared de la piscina.

⠀⠀Belly ni siquiera miró en su dirección, y mucho menos escuchó lo que había dicho.

⠀⠀—Supéralo —le dijo al chico, burlándose. Se sumergió en el agua y solo quedaron Amber y Conrad en la superficie.

⠀⠀Intentó por todos los medios ignorar su mirada, pero el ardor de su mirada hizo que se le encendieran las mejillas. Estaba a punto de romper a mirarle, pero el regreso de Belly la detuvo.

⠀⠀—Quiero decir, Conrad, tú eres el que dijo que fumar es una tontería y que los deportistas de verdad no se meten mierda en el cuerpo —le recordó la chica, con voz entrecortada por el enfado y la frustración.

⠀⠀Amber no sabía por qué Belly se preocupaba tanto por lo que Conrad decidía hacer. Aparentemente, ya no era un atleta, así que ¿qué importaba que fumara? El hecho de que dijera que los "atletas de verdad" no se metían mierda en el cuerpo ya no importaba, así que ¿por qué Belly se empeñaba en recordárselo?

⠀⠀Aun así, la rubia no dijo nada; siguió en silencio, con la espalda apoyada en la pared de la piscina, los ojos cerrados y la mente intentando alejar todos los pensamientos y el ruido.

⠀⠀—Bueno, ahora ya no tiene que preocuparse por eso, ¿verdad? —murmuró Amber, sin querer decirlo en voz alta. Sin embargo, estaba ahí, y era la verdad; no se podía negar.

⠀⠀Belly se dio la vuelta para mirar a Amber, el agua moviéndose con su cuerpo.

⠀⠀—Amber, ¿puedes mantenerte al margen? —suspiró.

⠀⠀Los ojos de Amber se abrieron rápidamente y miró a la chica con las cejas levantadas. Levantó las manos a la defensiva y se sumergió en el agua. Por fin, por un momento, tuvo paz, con sólo el débil sonido de murmullos alcanzándola bajo la superficie; era agradable.

⠀⠀Pero cuando volvió a la superficie, se dio cuenta de que la conversación seguía.

⠀⠀—Bueno, sigo pensando que deberías dejarlo —dijo Belly.

⠀⠀Conrad sonrió satisfecho.

⠀⠀—¿Qué me darás si lo hago?

⠀⠀La mirada de Amber se posó rápidamente en el chico y sus cejas se fruncieron ligeramente. Sentía algo en lo más profundo del estómago, y no en el buen sentido. Se odiaba a sí misma por esa sensación y, si pudiera controlarla, lo haría.

⠀⠀Esperó a que Belly respondiera, con la esperanza de que fuera algo que reprendiera a Conrad y no algo parecido a lo que le pasaba por la cabeza.

⠀⠀—Nada. Creo que deberías dejarlo por ti mismo —respondió Belly. Amber dejó escapar un suspiro entrecortado pero tranquilo, y Belly volvió a sumergirse bajo el agua.

⠀⠀La mirada de Conrad se posó en Amber, que seguía un poco alejada, cubierta en su mayor parte por la oscuridad.

⠀⠀—¿Y tú, Rebel? —preguntó con una sonrisa burlona. Sus ojos se clavaron en los de él, entrecerrándose—. ¿Me darías algo si lo dejó?

⠀⠀Amber tenía muchas ganas de decir que no, que no le importaba si lo dejaba o no, y la verdad es que no le importaba, pero las ganas de meterse con él eran muy fuertes. Y cuando se presentó la oportunidad, ¿qué se suponía que tenía que hacer: dejarla pasar? Una sonrisa socarrona se dibujó en su rostro y comenzó a acercarse a él, empujando con su cuerpo el agua que se resistía ligeramente.

⠀⠀—¿Qué quieres? —le preguntó, añadiendo cierta ensoñación a su tono.

⠀⠀Su respuesta le pilló desprevenido, tal y como ella quería. Levantó las cejas, sorprendido, y en su rostro volvió a dibujarse una sonrisa de satisfacción. Abrió la boca para volver a hablar, pero Belly, al romper la superficie del agua, llamó su atención y cerró la boca.

⠀⠀Por un momento, se quedó en silencio.

⠀⠀—Oye, ¿por qué te planteas lo de debutante? —le preguntó a Belly.

⠀⠀—No lo sé. Quiero decir, no es que tenga nada más que hacer —respondió.

⠀⠀—Pero no es muy tú —respondió—. Quiero decir, Rebel, lo entiendo porque... —hizo una pausa, no estaba de humor para desenterrar los recuerdos de sus viejas conversaciones.

⠀⠀Amber le clavó los ojos. Así que te acuerdas. Gilipollas.

⠀⠀—De todos modos, Belly, no dejes que mi madre te convierta en su muñequita sólo porque nunca tuvo una hija —continuó, ignorando los ojos de Amber y mirando hacia el agua.

⠀⠀—No me importa —murmuró Belly.

⠀⠀Amber volvió a alejarse de la conversación y se sumergió en el agua. Estaba cansada de la conversación, de todo. Había querido salir a nadar tranquilamente con Belly, como en los viejos tiempos, pero no, en vez de eso se encontraron con Conrad y su irritante sonrisa y su actitud de debilidad, que Amber estaba a punto de compartir con él.

⠀⠀Los murmullos volvían a ser lo único que oía. No era un silencio total, pero sí más tranquilo, lo que agradecía enormemente. Había paz, y eso era lo que necesitaba en ese momento. Estaba pensando demasiado en cada palabra que murmuraba desde que había vuelto a Cousins; pensaba en todos los viejos recuerdos de sus tiempos allí, y estaba estresada. Sabía que no debía estarlo, pero no podía evitarlo.

⠀⠀Primera noche, ¿y así es como me siento? ¿Cómo se supone que voy a aguantar el resto del verano? Quería quedarse bajo el agua para siempre; se estaba bien allí. Pero un tirón en el brazo le hizo darse cuenta de que el universo tenía otros planes. Abrió los ojos —todavía bajo el agua— y vio que Belly tiraba de ella hacia la superficie.

⠀⠀No luchó contra la chica y nadó hasta arriba. Cuando por fin estuvieron por encima del agua, vio que Steven y Jeremiah se habían unido a ellos fuera, todos mirándola fijamente.

⠀⠀—¿Qué? —les preguntó a todos, con evidente fastidio en su tono.

⠀⠀—Estuviste ahí abajo un buen rato —respondió Conrad, con una pizca de aburrimiento en sus palabras.

⠀⠀Amber se pasó las manos por el pelo, aplastándoselo, mientras miraba a Jeremiah y Steven.

⠀⠀—Venga, tío, nos vamos —Steven se volvió hacia Conrad, cambiando de tema.

⠀⠀—¿Podemos ir Amber y yo? —preguntó Belly, esperanzada de que por fin los chicos las dejaran acompañarlas cuando hicieran algo.

⠀⠀Amber pensó por un segundo adónde irían exactamente los chicos, y entonces recordó al señor Coqueto de la gasolinera y su oferta de que fueran a la hoguera, la primera de la temporada.

⠀⠀—Eh, no —replicó Steven.

⠀⠀—Las mamás lo están preparando todo para vuestra noche de cine —explicó Jeremiah con una pequeña sonrisa en la cara, y luego sus ojos se desviaron hacia Amber, que salía de la piscina sin apenas esfuerzo.

⠀⠀Ignoró las miradas de los chicos y se dirigió hacia Jeremiah. Una pequeña sonrisa burlona se plantó en su cara, y se detuvo un poco más cerca de él de lo que probablemente debería haber hecho.

⠀⠀—Jere, ¿podemos ir Belly y yo, por favor?—preguntó, haciendo que Steven se atragantara y tosiera con cara de asco.

⠀⠀Jeremiah se aclaró la garganta mientras Steven conseguía controlar la tos.

⠀⠀—Eh... Mmh, no —tartamudeó, señalándola con un dedo.

⠀⠀—Haré que merezca la pena si me haces este favor —añadió, obviamente tomándole el pelo y sin querer decir nada.

⠀⠀Le echó un vistazo a sus labios, pero rápidamente volvió a mirarlo a los ojos, tratando de disimular la acción. Dio un paso atrás, poniendo distancia entre ellos.

⠀⠀—Tentador, pero no —respiró, mostrando en su rostro la sonrisa característica de Jeremiah Fisher.

⠀⠀Amber puso los ojos en blanco, alejándose de él y acercándose a su toalla, mientras los ojos de él seguían sus movimientos. Recogió la toalla de los escalones y se la envolvió alrededor del cuerpo. No estaba segura de por qué de repente quería ir a la estúpida hoguera. Tal vez era porque estaba cansada de que los chicos hicieran cosas sin ella, Belly y a veces Aiden. No lo sabía; lo único que sabía era que iría a esa hoguera de una forma u otra.

⠀⠀Si los chicos no querían llevarlas, entonces encontrarían otra manera.

⠀⠀Vio cómo Conrad se levantaba del borde de la piscina.

⠀⠀—Nos vemos —le dijo a Belly con la cabeza, y luego sus ojos se posaron en Amber. Le dedicó una sonrisa burlona.

⠀⠀Sinceramente, ¿no se le cansa la cara de tanto sonreír?

⠀⠀—Hasta luego, Rebel —fue a tocarle el pelo, pero ella le apartó la mano.

⠀⠀—Te he dicho que dejes de llamarme así, gilipollas —afirmó ella, haciendo que él pusiera los ojos en blanco.

⠀⠀Dio un paso más hacia ella, y ella no se movió de su sitio.

⠀⠀—Hasta luego, Rebel —repitió, y luego se alejó sin decir una palabra más.

⠀⠀—¡Divertíos con las mamás! —cantó Jeremiah riendo mientras los tres chicos se alejaban.

⠀⠀—¡Sois unos gilipollas! Espero que lo sepáis —gritó Amber, y pudo oír sus risitas.

⠀⠀—Alguien se ha ganado una bronca —se burló Conrad, dándose la vuelta para mirarla mientras seguía caminando.

⠀⠀Una vez que los chicos se hubieron marchado, Amber se volvió hacia Belly, que seguía en el agua, mirándola con curiosidad.

⠀⠀—Vamos a ir a esa hoguera —informó a la chica, con determinación en sus palabras y en su tono.

⠀⠀Antes quería ir a la hoguera porque estaba harta de escuchar a los chicos y sus estúpidas normas para ella y Belly. Pero ahora, ya que tenían que mostrar aparecer, ella iba a molestarlos, les gustara o no.

⠀⠀—¿Qué hoguera? —preguntó Aiden con la boca llena de patatas fritas y la bolsa en las manos. Amber dio un respingo ante su repentina aparición y se llevó una mano al corazón. Él parecía confuso, y ella suspiró.

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