Capítulo 15. "Confusión".
Cuando desperté en la mañana me percaté de que a un lado de mí estaba un papel color rosa fucsia que decía mi nombre, así que lo tomé de inmediato para ver si decía algo más y así era:
"Buenos días chica bonita, antes que nada sé que éste no es el tono de rosa que te gusta pero sólo encontré este, prometo que la próxima nota si será rosa pastel, por otro lado realmente no quise despertarte, sé que tuviste una noche difícil aparte te veías bastante linda durmiendo, así que en la cocina te dejé el desayuno, lo hice antes de salir al trabajo así que puedes calentarlo en el microondas, también en el baño te dejé algo de ropa para que te bañes y si lo deseas podrías ir a comprar ropa si es que no quieres regresar a tu casa, lo que decidas está bien.
Te quiero mucho Lluvia.
¿Te veo al rato en la cafetería?".
Al terminar de leer aquella pequeña nota, lo primero que hice fue tomar una ducha para después bajar a desayunar, tenía que ir lo antes posible por mis cosas y luego ir con Bent a la cafetería.
Realmente me provocaba un poco de miedo regresar a la casa, no sabía si mi padre estaría allí esperándome o si realmente se había ido a trabajar y para evitar cualquier cosa me decidí ir a buscar a Fernando, para mi buena suerte siempre lo encontraba en la escuela, nunca faltaba así se estuviera callendo el cielo o él se convirtiera en un zombie, todos los días iba a la preparatoria, así que al dar dos pequeños golpecitos a la puerta la profesora que impartía clase abrió la puerta y de inmediato le pedí que dejara salir a Fernando, y para eso tuve que mentir ya que sin alguna buena excusa mi mejor amigo jamás saldría del aula.
-¿Qué te pasó?-me observó aquel chico con semblante de preocupación
-Tú sabes como es mi padre-agaché la cabeza
Fernando me abrazó-Lo siento tanto, peque-se separó de mí y sus ojos estaban cristalizados al igual que los míos
-Ya todo estará bien-puse mis manos sobre sus hombros y le sonreí con tristeza
-¿Y eso quién me lo asegura?-su voz se estába quebrando
-Me mudaré con Bent, así que ya no te preocupes y no quiero que llores por mí-le dí un golpe amistoso en el hombro
-Disculpa, es que no puedo verte así, no puedo creer que estés en éstas condiciones, tan lastimada y que todo sea por culpa de tu padre-se quedó pensativo unos segundos-¿con Bent, el chico de la cafetería?-interrogó sorprendido
Reí un poco ante su última reacción-Por eso te quiero como a nadie-lo abracé
-¿Por qué?-me miró confundido
-Por todo-dije casi gritando y lo tomé de los hombros para ir a nuestro destino
Al salir tomamos un taxi para ir a casa, cuando abrí la puerta sentí un gran alivio pues no estába, así que no tendría problema al entrar, así que invité a Fernando a pasar
-Y ¿dónde está?-interrogó Fernando
-No lo sé-comenzé a subir las escaleras e hice una seña para que me siguiera
Ingresamos a mi habitación y todo estaba tirado, y mi teléfono estaba roto, lo tomé y sentí un escalofrío y escuché ruído en la habitación contigua
-Escóndete-susurré y le señalé a Fernando el armario
-Pero aquí no cabemos los dos-me observó preocupado
-Ya lo sé, tú no te preocupes, ahora entra-sonnreí tranquila
Me senté en la cama,esperando a que llegara la otra persona que se encontraba con nosotros
-Sabía que volverías-dijo mi padre desde la puerta
-Sólo regresé por unas cosas, ya no viviré aquí-me levanté de la cama y en una mochila comenzé a echar todo lo necesario
-¿Entonces dónde, en la calle?-sonrió irónico
-Eso no es de tu incumbencia
-Claro que sí, soy tu padre-me miró molesto
-Para mí tú no eres nadie-grité
-Fue un error haberte adoptado-dijo casi en un susurro
-¿Qué?-volteé a verlo directo a los ojos
-Que fue un error aceptar que Stella te adoptara-salió de la habitación
Comencé a reír, no sabía como reaccionar ante aquella situación, pensé que a lo mejor era una mentira pero luego recordé a aquella mujer llamada Stella, a ella que desde que tengo memoria yo siempre le dije mamá y la quise como a nadie en este planeta, que en ocaciones me observaba desde el marco de la puerta con mucha tristeza, en una ocasión escuché que estaba llorando y entre ese llanto “silencioso” al menos para ella, dijo:
“Espero que jamás sepa la verdad, será devastador para ella saber que estuvo tan pequeña y sola”.
Esas palabras desde aquel día jamás se borrarán de mi memoria y desde entonces estuve buscando una explicación y ahora que no era así la encontré, pero ahora tenía que saber de mis padres, pero no sabía si quiera por donde iniciar aquella investigación, no sabía si alguien podría ayudarme a saber qué pasó con mis padres reales.
Me recosté un momento en mi cama para pensar y cerré los ojos, cuando de proto escuché que la puerta del armário estaba abriéndose
-¡Lluvia!-Salió mi cómplice de un brinco- ¿qué pasó?-me observó confundido
-Está no es mi casa, aquel hombre no es mi padre, la mujer que falleció tampoco fue mi madre, ésta jamás fue mi familia-rompí en llanto y lo abraze, la vida estaba jugando bastante rudo conmigo, y yo no sabía qué hacer para ganar aquel juego, me estaba comiendo viva y yo no tenía ni una mísera idea de qué hacer, comenzaba a cansarme y darme por vencida, ya no quería ésta vida tan difícil que me había tocado
-Tranquila, todo va a estar bien, yo te ayudaré en todo lo que necesites, si quieres encontrar respuestas te ayudaré a encontrarlas, así vallamos hasta el fin del mundo las vamos a encontrar te lo prometo-me observó con cautela
-Pero yo ya estoy bastante cansada, ya no quiero saber nada, siempre me pasan cosas peores y yo ya no puedo con tanto-me tiré nuevamente en la cama
-La incertidumbre nunca te deja Lluvia, no te dés por vencida, que vendrán cosas mejores te lo aseguro-sonrió
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen2U.Com