Capítulo 19. "Call Me Back".
"Llámalo".
Se repetía la misma frase una y otra vez en mi mente desde que desperté, pero tenía que esperar, no podía llamarle temprano ya que estaba en mi nuevo turno laboral, y por la tarde tendría que ir a la escuela para que me admitieran de nuevo, y me alegraba que todo marchara bien, así que no podía arruinarlo sólo por un impulso, no dejaría a un lado esas oportunidades por algo que no lo valía, sí tal vez se trataba de Jack y si no lo hubiera conocido como lo conocí, con su lado perverso, su lado cruel, lo habría dejado todo sólo por una llamada, pero esta vez no sería así, no lo iba a anteponer a él por algo que favorecería mi vida.
Él no sería motivo para lanzarlo todo por la borda, ya no sería más un ser humano especial para mí, ya no lo sería porque yo realmente no le interesaba en lo absoluto, pues bien me lo hizo ver cuando se fue con Anastasia, él no era más que un ser humano común, poco importante en la vida de alguien más.
Pero si algo detestaba desde que lo había conocido era que no podía odiarlo, yo sólo pensaba en él de una manera horriblemente extraordinaria, yo tontamente pensaba que siempre iría detrás de él porque era uno de mis sueños hecho realidad, era la persona que yo anhelé encontrar pero olvidé sólo un pequeño detalle, y ese era que se iría algún día, lo olvidé por completo desde aquél instante en que nuestras miradas chocaron, desde ese primer abrazo que me dio, que sentí tan sincero, jamás dudé, pues sentí una paz inigualable, pero todo eso se desvaneció cuando descubrí la verdad, sentí en aquél momento que me derrumbé como el muro de Berlín, pero en esos momentos qué más daba, una traición más ya me importaba muy poco, pero debo admitir que aprendí algo, se puede caer muy bajo por una persona pero sólo tú decides si te levantas y sigues adelante o simplemente te quedas en el suelo sin hacer nada para mejorarte.
Después de terminar mi tiempo de trabajo, que debo mencionar, me fue bastante bien, nunca creí que podía socializar de forma tan natural y estupenda con tantas personas.
Así que me fui muy satisfecha a negociar mi asunto escolar, al salir fui directo a un teléfono público que estaba cerca de allí.
Marqué al fin aquel número que me había dado Jack, el teléfono comenzó a timbrar y yo estaba a punto de colgar todo por mis nervios, pero antes de que pudiera hacerlo alguien contesto mi llamada.
-Familia Miracle, diga-respondió una mujer al otro lado de la línea
-Hola, ¿disculpe se encuentra Jack?-respondí al instante, sentí que iba a tartamudear por tantos nervios, pero afortunadamente todo salió bien
-Sí, ¿quién le llama?
-Lluvia Abarnou
-Muy bien, en un momento se lo comunico
No se escuchó nada más, yo me puse aún más nerviosa, sentía algo terrible en el estómago, hasta que escuché la voz de Jack
-Hola mi pequeña Lluvia, ¿cómo estás?-se escuchaba muy tranquilo, todo lo contrario a mí, me quedé sin decir nada, no podía creer que de nueva cuenta estaba escuchando su linda voz-Lluvia, ¿sigues ahí?-me sacó de mi pequeño trance
-Hola, ¿en verdad eres tú?-dije muy emocionada, porque a pesar de que ya no quería quererlo caía de nuevo a sus pies, aún sólo escuchando su voz que me estremecia
-Claro, ¿por qué no tendría que serlo?-rió
-Es que no puedo creer que esté hablando de nuevo contigo-traté de contener lo más que pude mi emoción pero yo quería gritar de felicidad
-Pues creelo porque lo estamos haciendo bonita, no me has dicho ¿cómo estás?
-Bien, ahora vivo con Anastasia-aún no terminaba pero me interrumpió
-¡No! ¿de verdad?
-Sí-reí
-¿Y estás feliz viviendo con ella?-su tono de voz cambió, se escuchaba serio
-Sí, ahora es muy amable y me trata bastabte bien, incluso ya me cae bien
-¿Qué te parece si nos vemos un día de estos?
-¿En verdad quieres verme?-dije incrédula
-Claro, pero tendrías que venir para acá, ¿no importa?, yo pago el viaje, pero necesito verte acá porque no quiero que Anastasia nos vea, ¿qué dices?
-¿Y qué le diré a Anastasia? Por que debo decirte que aunque se porta muy linda y todo, me pregunta muchas cosas, como si quisiera averigüar algo
-Sólo dile que quieres ir a explorar un poco el mundo, simple-rió de nuevo
-¿Y si me pregunta que si voy a verte?
-Ella ni siquiera sabe que me has llamado, ¿o sí?-rió
-No, oye ¿Puede ser el fin de semana?
-Claro, pero ¿por qué?
-Es que ya tengo trabajo e iré de nuevo a la escuela, no puedo dejar éstas cosas para después sólo por ir a verte, ¿estámos de acuerdo?
-Qué bien que ya estés comenzando de nuevo, me alegra bastante saber eso, y está bien, yo te mando el boleto para que puedas venirte el viernes en la tarde-noche, ¿te parece?
-Sí, ¿y qué haré cuando llegue allá? No conozco nada, ¿recuerdas?
-Por eso presisamente yo estaré esperándote en el aeropuerto
-¿De verdad? ¿y si no me ves o viceversa?
-Te veré y me verás, te lo aseguro, tu no temas, ¿qué dices?
-¿Y cómo estás tan seguro de que nos veremos?
-Por que acá nadie se viste como tú-rió-y como tu me verás es una sorpresa pero me verás, te lo prometo, por otra parte, ¿quieres que te mande el dinero o el boleto?
-¿Qué te parece mejor?
-El dinero, creo-volvió a reír-realmente no sé me da igual, pero te enviaré el dinero, a y necesito darte un consejo, no traigas equipaje contigo, yo aquí te compraré lo que necesites, no quiero que pierdas tus cosas, porque pasa mucho que extravían las maletas
-Ok, nos vemos hasta entonces y ya no hay que enviarnos cartas para que Anastasia no sospeche o algo así, no quiero discutir con ella
-Me parece muy bien, sólo que en cuanto recibas el dinero llámame para que me confirmes que sí te llegó, te lo enviaré mañana y espero que llegue ese mismo día por la tarde
-Me parece muy bien, oye ya me tengo que ir, se me hace tarde y tengo muchas cosas que hacer, entonces te llamo cuando llegue
-Bueno, entonces no te interrumpo más, te quiero y ya quiero verte, bye-colgó, se escuchaba emocionado, tan emocionado como yo, no podía creer que en verdad lo vería de nuevo, ahora esperaba que los días avanzaran más rápido pero tenía que ser paciente.
Poco después de eso llegué a casa, para mi suerte Anastasia no estaba, pues no me gustaba encontrármela en cuanto llegaba, ya que últimamente se había hecho extremadamente preguntona y eso obviamente me desagradaba en lo absoluto, no había nada más abrumador que ella sentada en el sofá que estaba situado enfrente de la puerta para comenzar a bombardear con sus preguntas absurdas, en ciertas ocasiones me preguntaba de dónde sacaría tantas preguntas tontas, luego recordaba de quien se trataba y dejaba de cuestionarme.
Así que seguí feliz, con mi emoción porque pronto vería a Jack de nuevo, era una noticia sumamente grata para mí, pues pese a lo sucedido aún lo quería, pero no quería ver a Anstasia, entonces fui y tomé una ducha para luego ir a dormir, a la mañana siguiente hice mi vida normal, el trabajo y la escuela, por unos momentos me daba la impresión de que tal vez Anastasia ya no existía, ya no la había visto cuando yo estaba en casa, hasta que un día anterior al que Jack me enviaría el dinero la escuché que hablaba, aún me pregunto con quien y de qué, pero obviamente no le preguntaría, no iba a ser igual a ella, así que traté de no tomarle importancia y sólo me centre en lo mío, al día siguiente cuando llegué a casa vi en el buzón un sobre rosa, lo tomé de inmediato y entré a la casa, me dirigí deprisa a mi habitación y cerré la puerta, abrí el sobre y ví que aparte del dinero estaba una nota.
“Llámame en cuanto tengas el boleto, sé que te dije que cuando tuvieras el dinero pero así estaré seguro de la hora en la que estaré en el aeropuerto, ¿de acuerdo?
Ya quiero verte, espero tu llamada”.
En ese instante comenzé a pensar porque si incluso había aeropuerto, ¿por qué nunca había turistas?
Pero mi cuestionamiento no me quitó más el tiempo e ingresé a aquel sitio y compré un boleto para Canterbury, pues esa fue la ciudad en la que Jack me dijo que vivía, me sentía nerviosa pues era la primera vez que salía de Olite y eso era un poco raro para mí, toda mi vida estuve en ese sitio, jamás conocí nada que no fuese ese pequeño pueblo, pero al fin saldría y tendría mi primer aventura, pregunté cuánto tiempo tardaría en llegar a mi destino y era mucho más del que yo esperaba.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen2U.Com